Nvidia ya no quiere vender solo GPUs: quiere controlar cada chip que mueve la IA
Nvidia está promocionando su nuevo sistema de chips Vera Rubin esta semana y, con ello, revela nuevas pruebas de rendimiento para el combo de GPU y CPU antes del evento anual de su rival, AMD en San Francisco.
Durante un extenso taller técnico de la semana pasada en la sede de la empresa en Santa Clara, California, los directivos de Nvidia presumieron, ante un pequeño grupo de periodistas, el aumento de potencia y eficiencia del sistema de chips. La conclusión más importante: Nvidia, que lleva mucho tiempo especializada en la fabricación de las GPU, intenta posicionarse cada vez más como proveedora de las CPUs capaces de impulsar agentes de IA.
Aunque las GPUs son el hardware principal que las empresas utilizan para entrenar y ejecutar sus modelos de IA, el giro de la industria hacia sistemas más complejos y basados en agentes incrementa la demanda de las CPUs, capaces de coordinar flujos de datos, redes y otras tareas de software. Probablemente esta sea una de las razones por las que Nvidia se muestra tan dispuesta a promocionarse como proveedor de sistemas completos de IA, en lugar de limitarse a los chips de IA.
Vera Rubin es el sucesor de Grace Blackwell, el sistema híbrido de superchips de Nvidia, y representa el eje central de su futuro a corto plazo como impulsor del sector de la IA. Está diseñado para ofrecer una CPU por cada dos GPU. En un único sistema de superchip Vera Rubin NVL 72, hay 36 CPUs Vera por cada 72 GPUs Rubin. Nvidia también comercializa la CPU Vera como producto independiente y, según se informa, comunica a sus clientes chinos que podría estar disponible desde agosto.
Los ejecutivos de Nvidia destacaron que sus nuevos racks Vera Rubin NVL72, una pila de chips integrados en una única plataforma refrigerada por líquido, son mucho más fáciles de “enchufar y usar” que algunos de sus productos anteriores. Durante una breve visita a un laboratorio del centro de datos de Nvidia en Silicon Valley, los ejecutivos de la empresa revelaron que OpenAI ya tiene un rack Vera Rubin en funciones.
El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, no asistió al taller en Santa Clara la semana pasada porque se encontraba en Japón anunciando las nuevas colaboraciones del fabricante de chips con varias empresas japonesas para desarrollar IA aplicada a la robótica. En su lugar, las sesiones informativas fueron dirigidas por Ian Buck, vicepresidente de computación acelerada de Nvidia desde hace tiempo y arquitecto responsable del software CUDA de la empresa.
“Seguimos un plan de acción para lanzar nuevas arquitecturas, no solo GPU, sino también CPU”, contó Buck a los periodistas. “Vamos a seguir innovando, porque en Silicon Valley es hacer eso o morir”.
Las reuniones se llevaron a cabo en el centro de reuniones ejecutivas de Huang, donde varias mesas cercanas estaban llenas de aperitivos taiwaneses que el director ejecutivo trajo de su reciente viaje a Computex, una feria masiva anual de semiconductores celebrada en Taipéi, según explicó un portavoz de Nvidia a WIRED.
Nvidia afirma que el sistema Vera Rubin NVL72 procesa diez veces más tokens por watt que el superchip Grace Blackwell de la empresa. Además, añade que su CPU Vera es más rápida en el procesamiento de tareas de IA agéntica en comparación con las CPU de la competencia de AMD e Intel (aunque parece que las pruebas que realizó para respaldar estos resultados utilizaron generaciones ligeramente más antiguas de las CPU de sus competidores). Los subsistemas de memoria localizados en los nuevos chips también ofrecerán casi tres veces más ancho de banda de memoria que Blackwell, lo que probablemente resultará en una característica atractiva para muchas empresas en medio de una escasez continua de memoria de alto ancho de banda.
Nvidia comparte que también redujo significativamente el número de cables necesarios para conectar sus chips a los racks en sistemas de servidores con múltiples racks, hasta el punto en que promociona a Vera Rubin como “computación sin cables” e “intercambiable en caliente”. Esto significa que, en teoría, los clientes pueden reducir el tiempo que lleva instalar cada rack de un par de horas a unos pocos minutos, un aspecto que destacaron tanto Buck como Andrew Bell, vicepresidente sénior de ingeniería de hardware de Nvidia. Además, el nuevo sistema de chips cuenta con refrigeración líquida al 100%, lo que le permite reducir la cantidad de energía necesaria para enfriar los chips, ya que la refrigeración por aire consume más.
Desde que Nvidia presentó Vera Rubin en la primavera de 2025, la empresa ha revelado más detalles sobre el sistema de chips, mientras insiste en que se lanzará según las fechas previstas. Huang ha afirmado en repetidas ocasiones que Vera Rubin se está escalando a “plena producción” y que se comercializará en la segunda mitad de este año, con clientes iniciales como Microsoft, OpenAI y Oracle.
Nvidia se muestra especialmente sensible ante cualquier indicio de retraso después de que, según se informó, sus chips Blackwell de la generación anterior se sobrecalentaban al conectarlos entre sí en los racks de servidores personalizados de la empresa, lo que la obligó a cambiar el diseño y postergar los envíos.
La campaña de marketing de Nvidia para Vera Rubin se lleva a cabo justo antes de la conferencia anual de su rival AMD, en la que se espera que los ejecutivos promocionen sus chips de IA de próxima generación y para centros de datos. El domingo, AMD reveló más detalles sobre su rack de chips de IA Helios, diseñado para competir con los nuevos productos de Nvidia. Tanto AMD como Nvidia compiten por contratos a gran escala y multianuales para suministrar chips a hiperescaladores de IA como Meta y Amazon, y a laboratorios de IA como OpenAI, Anthropic y SpaceXAI.
En los últimos dos años, AMD aumentó significativamente su cuota de mercado en el sector de las CPU para centros de datos. La empresa es reconocida desde hace tiempo como pionera de la arquitectura moderna de chiplets utilizada en los procesadores x86, que siguen representando la gran mayoría de los ingresos por CPU para centros de datos. Nvidia, por el contrario, fabrica sus CPUs para centros de datos basadas en ARM, una arquitectura de chips alternativa famosa por su eficiencia energética.
Los ejecutivos de Nvidia, Buck y Hannah Coutand, quien dirige el marketing de productos de CPU, destacaron que Vera Rubin abandona la arquitectura de chiplets utilizada por muchos procesadores modernos en favor de un único chip monolítico. Coutand argumentó que unir varios chiplets supone “altos impuestos para el ancho de banda de la memoria y el movimiento de datos”, mientras que el diseño monolítico de Vera Rubin permite que los datos se muevan más rápido a través de un único circuito integrado.
(wired.com)
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