Meta prueba a robots trabajando en centros de datos

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Meta está probando robots capaces de conectar cables, reiniciar servidores y realizar otras tareas dentro de sus centros de datos, según empleados actuales y antiguos familiarizados con los proyectos. La iniciativa podría permitirle operar estas instalaciones con menos personal y contener los costos laborales mientras aumenta su gasto en infraestructura para IA.

Según los mismos empleados entrevistados por WIRED, Meta está utilizando robots y hardware relacionado de varios proveedores diferentes, entre ellos Watney Robotics, Kinova y ABB. Los trabajadores pidieron mantener el anonimato. Por su parte, Kinova y ABB se negaron a hacer comentarios. Watney tampoco respondió a las peticiones de comentarios.

La IA la manejarán robots… de IA

En un experimento, Meta evalúa si un brazo robótico Kinova Gen3 podría utilizarse para apagar y encender los servidores o cortarles el suministro eléctrico. También se está probando otro robot para cambiar los cables de red. Un trabajador de un centro de datos de Meta estima que, si tiene éxito, el robot podría sustituir hasta el 80% de la carga de trabajo de algunas personas. «Pensábamos que los que realizábamos las tareas físicas estábamos a salvo durante un tiempo, pero ya no es así», afirma el trabajador.

En algunas instalaciones, Meta ha incorporado discretamente otro robot relativamente sencillo. Tiene el aspecto de un dedo, o de un palito puntiagudo, capaz de pulsar el botón de encendido de un Mac Mini u otro dispositivo para reiniciarlo cuando un humano se lo indica de forma remota.

Meta se ha negado a hacer comentarios sobre las pruebas descritas en este artículo. El portavoz de la empresa, Francis Brennan, afirmó en un comunicado que Meta está invirtiendo fuertemente en la formación y contratación de trabajadores para construir y gestionar sus centros de datos. «EE UU se encuentra en medio del mayor auge de infraestructuras desde la Segunda Guerra Mundial y hay una gran escasez de trabajadores cualificados para cubrir los puestos; necesitamos más trabajadores, no menos», señaló.

Sin embargo, en una conferencia celebrada el año pasado, Eric Xu, director sénior de robótica de Meta, señaló que los «objetivos a largo plazo» de la empresa consisten en incorporar robots a los centros de datos, argumentando que podrían acelerar la respuesta ante incidencias, supervisar el entorno y encargarse del mantenimiento preventivo. «Creemos que se necesitará más colaboración e investigación, pero tenemos que empezar; de lo contrario, no tendremos oportunidad de hacerlo».

Hasta hace poco, los robots no eran adecuados para el delicado trabajo que se realiza en los centros de datos. Eran caros y, en pruebas anteriores en el sector, a veces aplastaban los servidores al intentar realizar tareas sencillas, según afirma una persona al corriente de los experimentos. Sin embargo, el hardware ahora es más barato y los modelos de IA que controlan a los robots son mucho más capaces que hace unos años. Varias startups están trabajando actualmente en la creación de robots comerciales capaces de montar servidores, cambiar piezas y sustituir cables.

Los robots podrían ofrecer un rendimiento más constante a un costo menor que la mano de obra humana, especialmente en regiones menos pobladas donde abundan los centros de datos pero escasean los trabajadores cualificados. Los defensores de esta idea también se suman a un mensaje a favor de los trabajadores: Al igual que los agentes de IA prometen hacer con los trabajadores del conocimiento, argumentan que los robots podrían asumir las tareas más repetitivas y peligrosas de los técnicos de centros de datos, liberándolos para que se centren en retos más complejos. A largo plazo, prescindir de los trabajadores podría facilitar la gestión de centros de datos submarinos, en el espacio o en otros entornos potencialmente inhóspitos para la vida.

«Cada vez más clientes nos dicen: ‘Queremos gestionar nuestros centros de datos utilizando robots humanoides’, porque se pueden utilizar a temperaturas más altas, en la oscuridad y en todo tipo de condiciones», afirma Paul Golding, responsable de la denominada «IA física» en el fabricante de chips Analog Devices.

Meta dice que no hay nada que temer. Los trabajadores no están seguros

El creciente uso de robots ha recibido poca atención por parte de los activistas que impulsan un poderoso movimiento a nivel nacional contra los centros de datos. Las empresas tecnológicas suelen destacar la creación de puestos de trabajo para personas como una ventaja de estos proyectos, lo que puede utilizarse para justificar las desgravaciones fiscales de las que se benefician. En Altoona, Iowa, Meta gestiona el que actualmente es su mayor complejo de centros de datos, que da empleo a cientos de trabajadores. La empresa inauguró estas instalaciones en 2014 y todavía disfruta de varios años de exención del impuesto sobre bienes inmuebles, lo que le permite ahorrar decenas de millones de dólares al año. La ciudad ha justificado ese beneficio por los empleos que Meta genera y el prestigio que aporta a la zona.

En Altoona, los chats grupales de los trabajadores de Meta han adquirido un tono desmoralizador, diciendo que, «de todos modos, dentro de unos años ya no estaremos aquí por culpa de los robots». Aunque la incorporación de robots en las instalaciones resulte más lenta de lo previsto, a algunos les preocupa que la calidad de los puestos de trabajo disponibles esté empeorando. Dos de los trabajadores afirman que Meta está desarrollando software de IA y otras tecnologías que le permitirían contratar a personal menos cualificado y con salarios más bajos. También podría centralizar algunas funciones en ciudades como Denver, Colorado, donde los costos son más bajos para la empresa.

«Ya no quieren gente que sea capaz de pensar de forma independiente, proponer soluciones creativas o resolver problemas complejos. Quieren ‘manos inteligentes’, personas que sean lo suficientemente capaces como para seguir las instrucciones de la IA y no estropear nada», afirma un trabajador del centro de datos de Meta.

Meta sostiene que su necesidad de trabajadores cualificados sigue siendo elevada. Este año, la empresa ha puesto en marcha un programa a largo plazo para formar anualmente a miles de personas de cualquier procedencia en trabajos eléctricos, mecánicos y de fontanería, sin costo alguno para ellas. Meta incluso garantiza un puesto de trabajo en estados como Luisiana, Ohio, Indiana y Texas a quienes completen la formación. También se ha asociado con sindicatos del sector de la construcción para financiar programas de formación profesional.

Pero a medida que las comunidades se replantean las desgravaciones fiscales para los centros de datos y sopesan la posibilidad de imponer nuevas normas al sector, la perspectiva de que los robots sustituyan al menos algunos puestos de trabajo podría convertirse en una preocupación mayor. El alcalde de Altoona, Dean O’Connor, explica a WIRED que no ha pensado mucho en que los robots puedan quitar puestos de trabajo en el centro de datos de Meta, aunque considera que la automatización es inevitable. «Lo abordaremos sobre la marcha», indica.

Cables que hacen tropezar

En un video de YouTube de 2023, Meta anunciaba que utilizaba un robot remolcador autónomo para transportar pesados racks de servidores dentro de sus centros de datos, así como un robot con ruedas y lector de códigos de barras desarrollado internamente para realizar el seguimiento del inventario. Al año siguiente, Microsoft y Google anunciaron inversiones independientes en robots para las operaciones de sus centros de datos, y Amazon habló el año pasado de utilizar robots para ayudar a reciclar piezas en sus instalaciones.

«Apostar por la robótica para tareas de valor económico, como sustituir un rack de servidores defectuoso, es algo que estamos estudiando en Microsoft», explica a WIRED Ashley Llorens, directora general del acelerador de investigación de la empresa.

Los robots de arrastre y de inventario de Meta ya están operando en varios centros de datos de la empresa, incluidos los de Iowa y Virginia, según personas familiarizadas con los proyectos. Afirman que los robots funcionan bien, aunque presentan algunas limitaciones.

El robot de inventario también se está utilizando ahora para inspecciones de averías, pero no puede diferenciar entre las luces indicadoras verdes y rojas de los equipos porque su cámara solo detecta la escala de grises, lo que significa que siguen siendo necesarias las comprobaciones humanas para evaluar algunas averías. El dispositivo también tiene dificultades con las esquinas y para avanzar entre los cables que suelen quedar en el camino de sus ruedas. Como no hay muchos de ellos, es necesario trasladar los robots de un edificio a otro, lo que requiere que una persona abra las puertas y maneje el robot con un mando a distancia.

Dos fuentes también describen al robot de inventario como demasiado lento. Una de ellas afirma que Meta barajó anteriormente el uso de drones como alternativa más rápida, pero que finalmente no siguió adelante con la idea.

Meta prueba sus robots en uno de sus centros

El campus del centro de datos de Altoona suele ser el lugar donde Meta prueba nuevas tecnologías. «Lo que hacen aquí luego lo llevan a sus otras sedes y lo ponen en práctica ahí», menciona O’Connor.

Desde el pasado mes de junio, Meta ha estado probando un par de robots Watney de dos brazos para realizar algunos trabajos de cableado en uno de sus edificios de Altoona, según una de las personas familiarizadas con las iniciativas de la empresa. Los robots están supervisados por personas y aún no pueden trabajar tan rápido como ellas, pero se muestran prometedores.

Tras su lanzamiento en 2023, Watney presentó una demostración de un robot para doblar la ropa que, según afirmaba, también podía encargarse de tareas de limpieza en el interior de las empresas. La startup de San Francisco cambió discretamente su enfoque hacia los robots para centros de datos a principios del año pasado, según copias archivadas de su página web.

Meta también está probando robots en New Albany, Ohio, donde se encuentra Prometheus, su campus de centros de datos más reciente. Se trata de robots de cuatro ruedas fabricados por ABB, equipados con una plataforma elevadora y un brazo de seis ejes. Por ahora se utilizan para mover piezas, aunque con el tiempo podrían asumir más tareas y requerir cada vez menos supervisión humana, según una persona familiarizada con el proyecto.

Pero la idea de que los robots prevalecerán sobre los humanos no es segura. «Ha habido muchos proyectos piloto y demostraciones, pero ninguna solución funcional demostrable», argumenta Helen Oleynikova, CEO de Exclaim Robotics, empresa que está desarrollando prototipos para sustituir piezas averiadas y reconectar cables en centros de datos.

En los centros de datos de Meta, algunos trabajadores se han quejado del tiempo de inactividad que necesitan los robots para recargar sus baterías, según personas familiarizadas con el asunto. Meta también ha reconocido que los robots no están equipados para ciertas tareas, como el intenso trabajo de cableado necesario para poner en marcha una supercomputadora NVIDIA GB300. «Desde siempre, todo se ha diseñado para que las manos humanas puedan arreglarlo todo en cinco minutos. Rediseñarlo todo llevará tiempo, pero los robots se están preparando», concluye un exempleado de Meta.

(wired.com)

Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú

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