Los precios de los servidores y sistemas de almacenamiento de HPE pueden variar tras realizar un pedido
![]()
HPE ha informado a sus clientes de que los precios presupuestados para los servidores y el hardware de almacenamiento podrían ser muy distintos a los que se terminen por pagar debido al aumento de los costes de memoria y almacenamiento, lo que ha llevado a la empresa a reservarse el derecho a revisar los precios de los pedidos antes de su venta.
Su director ejecutivo, Antonio Neri, reveló el cambio en sus términos y condiciones durante la conferencia del pasado lunes sobre resultados del primer trimestre del año fiscal 2026 de la empresa. “Hemos modificado nuestras condiciones de cotización para incluir el derecho a reajustar los precios de los pedidos existentes en caso de que se produzcan aumentos en los costes de las materias primas entre la cotización y la venta”, afirmó Neri. HPE prevé que los elevados precios de la memoria y el almacenamiento persistan hasta bien entrado el año 2027.
Las implicaciones prácticas para los equipos de TI de las empresas son significativas. Las organizaciones que operan con presupuestos de inversión de capital fijos o ciclos de renovación de hardware plurianuales pueden encontrarse una importante desviación entre la fase de cotización y el momento de la venta del equipo.
Para Sanchit Vir Gogia, analista jefe de Greyhound Research, “no se trata de un ajuste contractual rutinario”, pues, en su opinión, “esto señala un cambio estructural en la forma en que funcionará la adquisición de infraestructura empresarial en los próximos años”.
Durante décadas, la adquisición de hardware empresarial siguió un modelo predecible: los equipos de compras negociaban los precios en función de la configuración y el volumen, y una vez emitido el presupuesto se aprobaba internamente, y el precio quedaba fijado de manera efectiva. Esa suposición ahora se desmorona, según el analista, porque la estructura de costes subyacente de los servidores ha cambiado de forma fundamental.
En su opinión, “la memoria representaba históricamente entre aproximadamente una cuarta parte y alrededor del 40% de los costes de material de los servidores, dependiendo de la configuración. Superar el umbral del 50% cambia la economía de la adquisición de infraestructura, ya que el componente más volátil del sistema domina ahora la estructura de costes”.
La directora financiera de HPE, Marie Myers, afirmó durante la conferencia que la empresa ya había comenzado a aplicar aumentos de precios relacionados con la DRAM en noviembre de 2025, incluso antes de la modificación formal de las condiciones de cotización. HPE también ha acortado su ciclo de compromiso de cotización y ya está orientando de manera activa a los clientes hacia configuraciones con menos memoria siempre que sea posible. “Estamos repercutiendo de forma dinámica la inflación de los costes de la memoria y los componentes, al tiempo que protegemos nuestros márgenes y preservamos la rentabilidad”, reconoció Myers.
Un mercado ya sometido a una fuerte presión
La revisión se ha producido sin mediar aviso alguno. Los precios de la memoria para servidores han seguido una tendencia al alza desde mediados de 2025, impulsados por la demanda de los centros de datos de IA, que absorbe el suministro de memoria en detrimento del hardware empresarial convencional. Ya el pasado mes de enero, TrendForce pronosticó una subida de los precios medios de la DRAM de entre un 50% y un 55 % en el primer trimestre de 2026 en comparación con el cuarto trimestre de 2025. Samsung, SK Hynix y Micron han redirigido su capacidad de producción hacia la memoria de alto ancho de banda para aceleradores de IA, lo que reducido de manera drástica el suministro de memoria empresarial convencional.
Más que como una decisión aislada de un proveedor, Gogia considera que la medida de HPE debe entenderse como una señal temprana de un cambio más amplio en el sector. En su opinión, el patrón está empezando a aparecer en todo el ecosistema de proveedores de infraestructura. La volatilidad de los componentes ya no es un riesgo interno del proveedor. Es una condición del mercado compartida que debe reflejarse en las estructuras de los contratos”.
Las implicaciones para las compras empresariales
Los directores de sistemas de información (CIO) y los equipos de compras de TI ya sufren las repercusiones. IDC había advertido de que los compradores empresariales cuyos presupuestos se fijaron antes de que quedara claro el alcance total de la escasez de memoria probablemente recibirán un buen susto cuando reciban las cotizaciones de renovación. Más que un riesgo incidental, las condiciones revisadas de HPE hacen que sea explícito.
Gogia señala que la gobernanza de las compras debe evolucionar ahora para tratar la adquisición de infraestructura como un ejercicio de gestión de riesgos. Las empresas necesitarán mecanismos como precios indexados vinculados a los mercados de componentes, corredores de ajuste de precios definidos que limiten los aumentos dentro de rangos acordados y estructuras de compra por etapas que reduzcan la exposición a un único evento de entrega. Lo que le lleva a decir que “las organizaciones que no se adapten se encontrarán con sobrecostes presupuestarios, retrasos en las implementaciones de infraestructura y ciclos de aprobación internos difíciles cuando las facturas finales difieran de las órdenes de compra aprobadas”.
Las redes, menos expuestas
De todas formas, el riesgo de reajuste de precios no se aplica por igual a toda la cartera de productos de HPE. Neri señaló en la conferencia de resultados que el negocio de redes de HPE, que se ha ampliado de manera significativa tras la finalización de su adquisición de Juniper Networks por 14.000 millones de dólares en julio de 2025, está “más protegido, ya que la memoria representa una parte significativamente menor de la lista de materiales”. Tal y como reconoció, las redes representan ahora casi el 30% de los ingresos totales de HPE y más de la mitad de sus beneficios operativos totales.
HPE anunció unos ingresos para el primer trimestre del año fiscal 2026 de 9.300 millones de dólares, un 18% más que el año anterior, y elevó sus previsiones de beneficios para todo el año a raíz de estos resultados. De todas formas, la compañía no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú
Mantente conectado a nuestra plataforma de negocios y revista, haciendo clic aquí y suscribiéndote a nuestro newsletter para contenido de valor diario