Durante años, las empresas concentraron sus esfuerzos en ordenar el ecosistema SaaS. Cada nueva plataforma resolvía un problema, pero al mismo tiempo abría otro: más usuarios, más credenciales, más integraciones y una creciente dificultad para saber quién tenía acceso a qué. Cuando ese panorama empezaba a estabilizarse, apareció un nuevo actor que vuelve a cambiar […]Leer más