OxI abre una nueva ventana de oportunidades de negocio para el canal TIC en Seguridad Inteligente

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El mecanismo de Obras por Impuestos (OxI), que ya cumple 18 años, dejó de ser sinónimo de «fierro y cemento». Hoy permite financiar equipamiento, adquisiciones, intervenciones de optimización, ampliación marginal, rehabilitación y reposición, y hasta servicios de operación y mantenimiento. Para las empresas de tecnología y telecomunicaciones, esto amplía el abanico de propuestas que pueden presentarse a ministerios, gobiernos regionales y municipalidades.

El tema se abordó en el panel «Una oportunidad estratégica para impulsar la seguridad y el desarrollo territorial: Obras por Impuestos», realizado en el VII Foro de Seguridad Ciudadana y Empresarial, convocado por la Cámara de Comercio de Lima. Lo moderó Luis Pérez, director LATAM South & Colombia de Hytera y HMF Smart Solutions, y participaron Dolly Lozano (Proinversión), Mariana Caballero (Alianza para Obras por Impuestos) y Mauricio Swain (Grupo Kabat).

Al abrir el panel, Pérez presentó el mecanismo como una herramienta para que la empresa privada contribuya a cerrar brechas del Estado. «Obras por Impuestos es una herramienta que tiene el Estado peruano para que nosotros, la empresa, podamos colaborar a crear proyectos o tomar proyectos que estén definidos e implementarlos de una manera eficiente, transparente y que ayude a mejorar la calidad de vida», afirmó.

Las cifras que importan

Según Lozano, directora de Inversiones Descentralizadas de Proinversión, alrededor de 500 empresas han participado en el mecanismo. La seguridad ya figura entre los cinco sectores que más invierten, con cerca del 10% del total. Caballero precisó que hay más de 1.700 intervenciones comprometidas y que solo este año se sumaron unos 28 proyectos de seguridad. Aun así, reconoció que el sector sigue «muy por debajo» de las oportunidades que podría aprovechar. Hoy, el principal destino del financiamiento es educación, seguido de proyectos de agua y saneamiento.

El rango de inversión es amplio: desde S/ 300.000 hasta más de S/ 1.000 millones, según la necesidad y el territorio. Además, el alcance tributario creció. Antes solo se podía aplicar hasta el 50% del impuesto a la renta; ahora el tope llega al 80%, y las empresas también pueden usar otros tributos, como el impuesto especial a la minería y el impuesto selectivo al consumo. Eso, explicó Caballero, ha ampliado la base de empresas que financian proyectos.

Lozano recordó que la Cámara de Comercio de Lima agrupa a más de 10.000 asociados de distintos tamaños, un universo que, dijo, representa un gran potencial. Subrayó también que el mecanismo funciona de forma descentralizada, con gobiernos regionales y locales, no solo con las entidades del nivel nacional.

Dónde está la oportunidad para el sector TIC

Los panelistas coincidieron en que la seguridad no se resuelve comprando cámaras o patrulleros de forma aislada. Caballero planteó que el campo de intervención es mucho más amplio: desde la prevención y la formación en valores en colegios hasta la rehabilitación y los penales. A eso se suman los componentes de tecnología, inmobiliario, servicios y capacitación.

La primera barrera que identificó es la falta de una cartera integral. La segunda es la fragmentación. Si cada municipio desarrolla su tecnología por separado, advirtió, los sistemas no podrán interoperar. Puso como ejemplo las cámaras de Barranco y Miraflores, que deberían poder conectarse entre sí. Su propuesta es identificar carteras de proyectos pensadas desde el inicio para operar de forma conjunta, algo que favorece a quienes ofrecen integración, conectividad, videovigilancia, analítica e inteligencia artificial.

Swain, Chief Revenue Officer de Grupo Kabat, con tres proyectos en Perú y más de cuarenta en América Latina, fue concreto sobre qué iniciativa priorizaría: un C5, un centro de comando, control y contacto ciudadano. Según explicó, es un proyecto que parte de la llamada de emergencia de un ciudadano y conecta personas, procesos y tecnología. Además, incorpora infraestructura de telecomunicaciones y torres, que son la base para pasar de una «ciudad segura» a una «ciudad inteligente».

Su mensaje para los proveedores fue claro: la tecnología por sí sola no resuelve nada. «Una cámara que solamente está viendo, sin un procedimiento detrás, simplemente no salva vidas», planteó. Por eso, dijo, cada proyecto debe definir desde el inicio sus indicadores, como la reducción del delito y de los tiempos de respuesta ante emergencias. También debe dejar claro quién lo operará y quién le dará mantenimiento y seguimiento.

Los puntos críticos para quien quiera ofertar

Permisos. Para Swain, uno de los bloqueos más importantes es que, al asignar un proyecto, el Estado encargue a la empresa privada la gestión de los permisos necesarios para implementar los servicios. Planteó que quien define la necesidad debería facilitar también esa parte de la solución.

Tiempos. Según Proinversión, el procedimiento regular toma entre cinco y seis meses, siempre que ya estén definidos la empresa, la entidad y la intervención. Swain mencionó un rango de seis a ocho meses. Ante el Fenómeno de El Niño se habilitó un trámite exprés que reduce el proceso a cerca de un mes, con una lista específica de servicios. Swain sostuvo que la seguridad debería tener el mismo nivel de criticidad. En un entorno donde la inteligencia artificial avanza y los precios cambian con rapidez, argumentó, esperar meses puede dejar desactualizadas las propuestas.

Pérez recogió el planteamiento y aclaró su alcance: «Acelerar y reducir no significa que se pierda transparencia, que se pierda el control y la calidad de lo que se quiere implementar, sino ver de qué forma podemos cerrar más rápidamente la brecha tecnológica».

Preparación. Caballero recomendó trabajar una «etapa cero» de preparación, previa a las cuatro etapas formales del mecanismo, para mapear riesgos y definir cómo mitigarlos. Insistió en que ya hay experiencia acumulada y buenas prácticas: «Las empresas que han tenido que tropezar, ya se tropezaron». Para ella, el principal freno es el desconocimiento del proceso, y la primera tarea es informarse.

Cartera lista. Swain propuso, como acción para los próximos 12 meses, definir una cartera pequeña, de tres o cuatro proyectos listos para ejecutarse, en los que el Estado tenga claro qué quiere lograr. «El problema es el que tiene que definir la solución, no la solución al problema», resumió, en referencia a que primero debe definirse qué se quiere resolver y luego qué tecnología se usará.

El momento: enero

Lozano destacó que las gestiones regionales y locales están cerrando y que nuevas autoridades asumirán en enero. Es, dijo, una oportunidad para trabajar desde el primer día en una hoja de ruta de seguridad, con OxI como una herramienta más de gestión para cerrar brechas junto al sector privado.

Caballero pidió mesas técnicas que reúnan desde el diseño a la municipalidad, la policía y quienes operarán y mantendrán los sistemas. En ese esquema, la empresa privada aporta más que financiamiento: trae innovación, inteligencia artificial y capacidad de gestión. También recordó que no hace falta ser una empresa grande, ya que se pueden formar consorcios de cinco, diez o más compañías, cada una por su especialidad y territorio.

Swain añadió una mirada regional. Desde México, dijo, el mecanismo peruano genera «envidia», y es un modelo plenamente exportable. Pérez complementó que Colombia y Paraguay ya lo están replicando.

Qué debe hacer el canal

En su cierre, Pérez señaló que el panel dejó claro que OxI es un mecanismo en funcionamiento, en crecimiento y en mejora continua, y que lo central es la articulación entre el sector público y el privado. Invitó, por la Comisión de Seguridad Ciudadana, a los asociados y empresas a apoyar la inversión mediante Obras por Impuestos.

Para el canal, el mensaje se resume en cuatro frentes: conocer el proceso y su etapa de preparación, formar alianzas o consorcios, acercarse a las nuevas autoridades locales desde enero y llegar con propuestas integrales, interoperables y con indicadores medibles. La demanda de seguridad ciudadana ya está sobre la mesa, y el mecanismo para financiarla también.

Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú

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