La trampa de las «techco»: por qué las empresas de telecomunicaciones no superan la prueba de la transformación
Durante una década, las operadoras de telecomunicaciones han gastado cientos de millones de dólares en convertirse en empresas tecnológicas, las llamadas «techcos», sin lograr un crecimiento de ingresos sostenible. Así lo plantea Biju Anidil, vicepresidente regional de ventas para EMEA y APAC de Evergent, en un artículo de opinión publicado en Data Center Dynamics. Anidil, que dice trabajar con operadores de ambas regiones, sostiene que la industria busca la respuesta en una mejor plataforma cuando el obstáculo real es otro.
La paradoja de la transformación
La lógica estratégica, reconoce Anidil, era sólida: la conectividad es un commodity y el margen está en servicios digitales como streaming, videojuegos, IoT y comercio electrónico, y ser un punto de agregación confiable permitiría a las telcos controlar la facturación y los datos del cliente. El problema está en la ejecución. Los grandes programas de sistemas de soporte al negocio (BSS) suelen tardar de tres a cinco años, exceden el presupuesto y a menudo no cumplen sus objetivos centrales. Lo que arranca como un plan para lanzar servicios más rápido termina, hacia el segundo o tercer año, dedicado a estabilizar la nueva infraestructura. Al llegar a producción, el mercado ya cambió y el ejecutivo que impulsó el proyecto muchas veces se fue.
El resultado es lo que Anidil llama la trampa techco: operadores que cargan con la complejidad de una empresa tecnológica sin capturar su economía, con socios que tardan en integrarse, paquetes de servicios estancados e ingresos que se filtran entre sistemas que nadie controla del todo.
De los programas multianuales a la «velocidad de ingresos»
Su propuesta es cambiar la métrica de éxito. En lugar de medir el avance por programas de varios años, plantea la «velocidad de ingresos»: cuánto tarda un servicio nuevo en pasar de la decisión a la oferta en vivo. Según Anidil, en la mayoría de las telcos ese ciclo toma muchos meses, mientras que quienes cuentan con infraestructura de monetización modular y basada en APIs lo logran en semanas. Su regla es tajante: un operador con una transformación de BSS de más de dos años que aún no puede lanzar un servicio digital en menos de ocho semanas ya está fuera de carrera.
La IA agéntica, sin atajos
El artículo también aborda la inteligencia artificial agéntica, presentada como la última «cura» para el sector. A diferencia de la automatización puntual, que solo produjo silos más rápidos, estos agentes pueden coordinar acciones entre sistemas: detectar riesgo de abandono en facturación, verificar derechos del cliente y ejecutar una oferta personalizada sin intervención humana. Pero su utilidad depende de los datos: sobre información fragmentada y mal gobernada, advierte Anidil, el resultado serán respuestas erróneas, rápidas y con aparente seguridad, a gran escala. Según su experiencia, los operadores que avanzan más rápido no son los de mayores ambiciones declaradas, sino los que primero limpiaron sus datos de suscriptores y ordenaron la lógica de derechos.
Subir precios no es una estrategia
Cuando la transformación no genera ingresos, la salida habitual es encarecer los servicios existentes. Anidil la considera la vía más rápida para destruir la confianza de la que depende una estrategia de agregación digital, y señala que los clientes más propensos a irse son los de mayor gasto y más digitales.
Qué significa para América Latina
El artículo ilustra sus argumentos con el Golfo y el sudeste asiático, pero el debate toca de lleno a la región. Los resultados del segundo trimestre de 2026 mostraron que América Móvil, Vivo, TIM, Entel Chile, Entel Perú, Liberty Latin America y Millicom crecieron en ingresos, en la mayoría de los casos por expansión del EBITDA y del ARPU, en un mercado sin nuevos clientes. En paralelo, Telefónica ya salió de Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay, y acordó deshacerse de su filial en México, con lo que el mapa de operadores de la región se reconfigura.
La apuesta de crecimiento pasa cada vez más por el segmento empresarial. Según un ejecutivo citado por Mobile Time, América Móvil pasó de cero a 4,6 millones de suscripciones digitales, con 1,2 millones de pymes que consumen entre dos y tres servicios cada una. Y analistas del sector ven en la fibra la plataforma para montar servicios que van del entretenimiento a la seguridad, el cloud y el IoT.
Este es el terreno donde la advertencia de Anidil pesa. Lanzar, empaquetar y cobrar servicios digitales a pymes exige justamente la agilidad de monetización que describe. Y, como lectura propia más que dato del artículo, los operadores multipaís de la región, que deben lidiar con distintas monedas y regímenes tributarios, enfrentan presiones parecidas a las que Anidil observa en el Golfo: servicios que existen, pero un motor de monetización que no siempre está a la altura.
Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú
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