La carrera por la inteligencia artificial en América Latina será, ante todo, una carrera por la energía

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Por Roberto Lares, General Manager Business Development, Central Region – Wärtsilä

La inteligencia artificial está redefiniendo industrias completas y acelerando la demanda de infraestructura digital en todo el mundo.

En América Latina, esta transformación ya se está traduciendo en nuevas inversiones en centros de datos, impulsadas por la adopción de la nube, la digitalización de servicios, el comercio electrónico y las crecientes necesidades de procesamiento asociadas a la IA.

Sin embargo, a medida que la región busca posicionarse como un destino atractivo para estas inversiones, está emergiendo un factor que será decisivo para determinar qué mercados liderarán esta nueva etapa de crecimiento: la energía.

Durante años, la conversación sobre competitividad en el sector de data centers estuvo centrada en variables como conectividad, disponibilidad de terrenos, talento especializado o incentivos para la inversión.

Todos esos factores siguen siendo relevantes, pero ya no son suficientes. Hoy, la capacidad de garantizar energía confiable, disponible y sostenible se está convirtiendo en uno de los principales criterios para el desarrollo de nuevos proyectos.

Una demanda diferente a todo lo que habíamos visto

Los data centers tienen características que los distinguen de prácticamente cualquier otro tipo de consumidor eléctrico.

Operan las 24 horas del día, los siete días de la semana, requieren niveles extremadamente altos de confiabilidad y su crecimiento suele producirse en plazos considerablemente más rápidos que aquellos necesarios para expandir la infraestructura eléctrica tradicional.

Esta diferencia está generando un desafío cada vez más visible en distintos mercados de América Latina. Mientras que la demanda digital crece a un ritmo acelerado, la expansión de redes de transmisión, subestaciones y nueva infraestructura energética suele desarrollarse en horizontes mucho más largos.

La brecha entre ambas velocidades comienza a convertirse en un factor crítico para la atracción de inversiones.

Una oportunidad regional con realidades distintas

México continúa consolidándose como uno de los principales mercados para el desarrollo de data centers en la región, impulsado por gas natural de bajo costo, el nearshoring, la integración económica con Estados Unidos y el crecimiento de la economía digital.

Sin embargo, la capacidad de suministrar energía a la velocidad que demanda la expansión del sector se ha convertido en uno de los temas centrales para la industria.

En Centroamérica, países como Panamá y Costa Rica han fortalecido su perfil como plataformas regionales de conectividad y servicios digitales. A medida que aumente la escala de los proyectos, la disponibilidad energética pasará a ser un componente cada vez más relevante dentro de la ecuación de competitividad.

La conectividad seguirá siendo indispensable, pero la capacidad de alimentar de manera confiable esa infraestructura digital será igualmente importante.

La Región Andina presenta una combinación particularmente atractiva de recursos energéticos, creciente demanda tecnológica y expansión de infraestructura digital.

Mercados como Colombia y Perú cuentan con condiciones favorables para atraer inversiones, aunque también enfrentan desafíos relacionados con transmisión, capacidad firme y resiliencia del sistema eléctrico.

En un contexto de crecimiento acelerado de las cargas digitales, la capacidad de anticipar estas necesidades será determinante para sostener su competitividad en el largo plazo.

República Dominicana tampoco es ajena a esta tendencia. Los avances registrados en la transformación del sector energético y la creciente incorporación de energías renovables han fortalecido su posición como uno de los mercados más dinámicos del Caribe.

A medida que la economía digital continúe expandiéndose, garantizar un suministro energético capaz de acompañar ese crecimiento se convertirá en una ventaja competitiva cada vez más relevante.

Más allá de las energías renovables

La sostenibilidad continuará siendo un requisito fundamental para la industria. Los principales operadores de data centers mantienen compromisos en materia de reducción de emisiones y consumo de energía limpia. Sin embargo, el reto actual ya no consiste únicamente en incorporar más energías renovables.

La verdadera discusión se centra en cómo construir sistemas energéticos capaces de combinar sostenibilidad y confiabilidad. A medida que aumenta la participación de fuentes variables como la solar y la eólica, se vuelve cada vez más importante contar con soluciones que permitan garantizar continuidad operativa, estabilidad y resiliencia para una infraestructura que no puede detenerse.

El nuevo factor de competitividad

A nivel global, comienza a surgir una realidad cada vez más evidente: la velocidad para obtener acceso a energía será tan importante como la velocidad para construir un centro de datos. El verdadero desafío para los próximos años no será únicamente atraer inversión digital, sino garantizar que exista la infraestructura energética necesaria para respaldarla.

Los países y regiones que logren reducir la distancia entre el crecimiento de la economía digital y el desarrollo de infraestructura energética estarán mejor posicionados para capturar las inversiones asociadas a la inteligencia artificial.

Preparar hoy la infraestructura del futuro

América Latina tiene una oportunidad única para convertirse en un actor cada vez más relevante dentro del ecosistema global de centros de datos. La región cuenta con recursos renovables de clase mundial, una base creciente de usuarios digitales y mercados que continúan atrayendo inversión tecnológica.

Pero el verdadero diferenciador en los próximos años probablemente no será la capacidad de almacenar más datos ni de procesar más algoritmos. Será la capacidad de garantizar la energía que hará posible todo ello.

Porque, en la era de la inteligencia artificial, la infraestructura digital y la infraestructura energética son, cada vez más, dos caras de la misma moneda. Y los países que entiendan esa relación estarán mejor posicionados para liderar la próxima etapa de crecimiento económico y tecnológico de la región.

(datacenterdynamics.com)

Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú

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