La soberanía en la nube es la respuesta de Europa para lograr una ventaja digital

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Por Martin Hosken, field CTO – Cloud Providers, Broadcom

El impulso de Europa para fortalecer su economía digital está marcado por dos fuerzas poderosas: las tecnologías en rápida evolución —en particular la inteligencia artificial— y la creciente dependencia de la región respecto a proveedores de servicios en la nube no europeos. A medida que las nuevas tecnologías se integran cada vez más en las empresas y los servicios públicos, los líderes europeos se ven sometidos a una presión cada vez mayor para replantearse cómo se construye, se gestiona y se regula la infraestructura en la nube en todo el continente.

En el centro de este debate se encuentra la cuestión de la competitividad y el control. Los responsables políticos, los reguladores, los investigadores y los líderes del sector están estudiando cómo Europa puede reforzar las ofertas locales de sus propios proveedores de nube. El objetivo es ayudarles a crecer, competir a nivel mundial e impulsar la innovación. Es fundamental que esto se consiga sin perder el control sobre dónde se almacenan, procesan o consultan los datos europeos.

La urgencia es evidente si se observa la dinámica actual del mercado. Alrededor del 72 % de los servicios en la nube son prestados por AWS, Microsoft Azure y Google Cloud, y hasta el 90 % de los datos europeos se encuentran en infraestructuras fuera del control de la UE. Este nivel de concentración del mercado expone a Europa a riesgos jurídicos y geopolíticos, lo que convierte la soberanía en la nube no tanto en una aspiración política como en un reto práctico que exige soluciones claras y escalables.

Los datos son el motor que impulsa la demanda de la nube soberana

La necesidad de contar con infraestructuras de datos soberanas robustas es más importante que nunca; debe existir un equilibrio cuidadoso entre la innovación en la nube y el control de los datos. IDC prevé que la generación de datos se duplicará hasta alcanzar los 527 469 EB en 2029. En este contexto, queda claro por qué existe una demanda creciente de nube soberana en Europa.

IDCha pronosticado que el gasto mundial en soluciones de nube soberana alcanzará casi 258 500 millones de dólares estadounidenses en 2027, impulsado por la demanda del mercado, así como por leyes y normativas que incluyen el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA) y la Ley de Datos. Estas leyes no prohíben las transferencias de datos, pero imponen obligaciones en materia de protección de datos, cadena de suministro, controles de seguridad y gestión de riesgos que inclinan la balanza hacia un mayor énfasis en la soberanía y la localización, especialmente en el actual entorno geopolítico.

Un ejemplo lo ofrece el proveedor de servicios en la nube (CSP) con sede en Alemania, Arvato Systems, que desplegó una infraestructura soberana en Europa para dar soporte a los flujos de trabajo de salud pública relacionados con la COVID-19. Este proyecto pone de relieve que la soberanía es tanto una visión para los líderes europeos como una solución viable en escenarios altamente sensibles.

Construir la columna vertebral digital de Europa para la IA

Las empresas nacionales dan cada vez más prioridad a la privacidad, la seguridad y el control de los datos. Los CSP con sede en Europa tienen ahora una oportunidad única para responder a esta creciente demanda de infraestructura de nube soberana. La rápida aceleración de la IA potencia esta oportunidad.

Al igual que con los servicios en la nube en general, están surgiendo preocupaciones similares en torno a la jurisdicción legal y la transparencia con respecto a la IA, en particular sobre cómo se entrenan los modelos de IA y qué datos utilizan. Existe un reconocimiento cada vez mayor en toda Europa de que los sistemas de IA no solo deben cumplir con el marco legal vigente en materia de protección de datos, ciberseguridad e IA, sino también reflejar los valores fundamentales del continente, como la privacidad, la rendición de cuentas y la supervisión humana. Esto ha creado una necesidad urgente de soluciones de IA soberanas desarrolladas dentro de los marcos legales y éticos europeos, garantizando que los datos europeos no solo estén protegidos, sino que también se utilicen de forma responsable y en interés público.

Una forma en que las organizaciones europeas buscan aprovechar las capacidades de la IA sin sacrificar los requisitos de soberanía es mediante plataformas de nube privada unificadas. Los modelos de lenguaje a gran escala (LLM) pueden configurarse de forma segura en una nube privada, y pueden implementarse aplicaciones de IA listas para usar que les ayuden a aprovechar la IA al tiempo que conservan el control jurisdiccional total sobre los datos de sus empresas.

Un espectro de soberanía

La soberanía en la nube ha pasado de ser un objetivo político teórico a convertirse en un pilar fundamental de la estrategia digital a largo plazo de Europa. Ahora impulsa las decisiones tanto en los gobiernos como en la industria. En lugar de converger en un único enfoque, es probable que Europa adopte una variedad de modelos de nube, en los que el nivel de soberanía vendrá determinado por factores como las necesidades específicas de cada sector, las obligaciones normativas y la sensibilidad de los datos implicados. Los proveedores de servicios en la nube (CSP) y las empresas que puedan desarrollar, implementar y escalar estos modelos flexibles tanto en entornos públicos como privados estarán en la mejor posición para aprovechar las oportunidades de los mercados emergentes.

(datacenterdynamics.com)

Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú

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