En los puertos del mundo, los contenedores se apilan unos sobre otros, los camiones se alinean en filas interminables y los documentos —en papel o digitalizados a medias— viajan de oficina en oficina. Es una escena cotidiana del comercio internacional, marcada por complejidades, tiempos muertos y altos costos. Sin embargo, publica Ámbito, en los últimos años, algo comenzó […]Leer más