Outsourcing no tradicional. Servicios gestionados de infraestructura TI (MPS) y acceso remoto
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Inevitablemente, todo cuanto especulemos o nos imaginemos alrededor del mercado TI, viene marcado por la pandemia de Covid-19. No hay vuelta que darle. Los temas que trataremos hoy han sido en unos casos, duramente golpeados y en otros largamente beneficiados por lo que se ha convenido en llamar “la nueva realidad”. Cabe acotar que la realidad está constituida por todo lo que existe.
El escenario general
Así pues, en el primer caso mencionado, tenemos entre las actividades golpeadas por la pandemia, al negocio del outsourcing tradicional, basado en personas y equipos tercerizados como servicios. Aquí no hay que hacer mucho análisis para entender que con el aforo limitado por las regulaciones anti pandémicas, no hay mucho sitio para outsourcing masivos de antaño y menos para que tal actividad crezca.
Sin embargo, buena parte del éxito de la humanidad como especie, se explica por la incansable capacidad de adaptarse y reinventarse que nos caracteriza. Así, el viejo outsourcing se convirtió en servicios gestionados de toda índole, pero en este época tan especial, el acceso remoto ocupa, como dudarlo, el primer lugar en la lista de reinvenciones.
En este escenario particular, tenemos un modelo de empresa con sistemas legacy (Así se llama despectivamente a todos los sistemas que no están en alguna de las nubes que cubren la escena TI) o que tienen alguna dificultad insalvable o una solución demasiado costosa para hacerlo. Estas empresas se quedan con sus aplicaciones pre-nube en sus propios centros de datos, las cuales eran accedidas por centenares o miles de empleados en edificios de oficinas o en campus empresariales en todo el mundo.
Muchas de estas empresas mantienen esta arquitectura por temas de confidencialidad y privacidad, manejan activos intangibles estratégicos o simplemente, son empresas de una actividad regulada aun no seducida por las nubes que revolotean alrededor de ellas. Sin embargo, el grueso de los empleados que se conectaban a esas redes y sistemas, terminó en cuarentena de la noche a la mañana y en sus respectivas casas.

Entonces, el servicio gestionado de acceso remoto vino al rescate proporcionando los medios, la tecnología y el soporte necesario para que un gran numero de ellos -o idealmente todos- tuvieran la oportunidad de reintegrarse al trabajo productivo de manera remota.
Esto, que parece fácil y sencillo, implica un reto enorme para las empresas que no contemplaron esta modalidad de trabajo en su momento, sin embargo, es una excelente oportunidad para reintegrar a la productividad a las empresas de outsourcing estructural o general.
Soluciones para teletrabajo
Es interesante cómo las herramientas de colaboración complementan a las herramientas de acceso remoto. En este caso, si bien el acceso remoto permite acceder productivamente al contenido de la empresa que aún no ha puesto sus sistemas en la nube, la colaboración permite reducir la brecha de interacción personal entre empleados y también entre ellos y sus clientes, acercando las relaciones interpersonales a la “vieja realidad” con ciertas limitaciones y deficiencias, pero definitivamente aportando más que lo que se extraña.
En paralelo, tenemos el control del empleado trabajando fuera de la empresa, las distracciones, el síndrome de atención aguda (Que lejos de hacer llorar a los empleados, ha producido una epidemia de ojos secos sin precedentes en la historia médica). Todas las empresas tienen alguna métrica de asistencia al trabajo que se ha visto truncada por la cuarentena, pero el caso es que han aparecido soluciones de gestión del teletrabajo que llenan también el vacío de los horarios y la atención productiva sin problemas.
En ciertos casos, estas aplicaciones vienen a cubrir una brecha legal, al permitir detectar cuánto tiempo pasa el empleado conectado y trabajando versus lo que se le paga en planilla. No es sorprendente que la gente trabaje más desde sus casas que en la oficina, en especial, gracias a que la tecnología une a las personas alejadas, pero separa a las personas cercanas.

Comunicaciones unificadas
Aun no se han extinguido los programadores y operadores de centrales electromecánicas y ya han visto pasar voz sobre LAN, voz sobre IP, la telefonía LAN, la telefonía IP, y han sido testigos de cómo las comunicaciones unificadas han devorado sin piedad hasta los huesos de las centrales digitales tradicionales.
Hoy, tenemos a los administradores de comunicaciones unificadas preguntándose en qué momento se le fueron a la nube la media docena de servidores (Físicos o virtuales) que hacían funcionar sus soluciones. Pues se fueron a las nubes!. Ya no están más en el centro de datos.
Ciertamente estamos viviendo un paradigma interesante en el mercado, al que entran tarde los tradicionales y son incumbentes los desconocidos, por ejemplo, una empresa nicaragüense que atiende soluciones UC-N (N por “en la nube”) a nivel mundial, con interfaces en todos los idiomas principales europeos y asiáticos.
Estos cambios paradigmáticos han sacudido duramente a los grandes fabricantes tradicionales de hardware y han hecho estragos en su personal, causando cambios de política drásticos que han terminado con la reducción de personal, siempre impopular y desagradable. Sin embargo, sus contrapartes de escala pequeña, han crecido en considerablemente en volúmenes de negocio pero no en personal propio, lo cual se explica enormemente por que son empresas que han adoptado la transformación digital desde un inicio, son empresas para las que el auto servicio y la automatización de sus canales de venta, son fundamentales y además, ya son maduros.

Las centrales virtuales en la nube proporcionan toda clase de servicios de valor agregado que el cliente compa de manera elástica, conforme su uso o por temporadas, no hay contratos multi-anuales ni compromisos de pago futuros: Contratas lo que vas a usar en el periodo de tiempo que quieres usarlo.
El avance de la compatibilidad con marcas o la estandarización con SIP, permiten que las empresas que ya tenían una central IP, tengan la oportunidad de integrar sus soluciones con centrales en la nube mediante troncales SIP e integrarse con centros de llamadas, sistemas de grabación, robots marcadores o robots contestadores de llamadas y un enorme e inexplorado Etc.
Teleimpresión
Para las empresas obligadas a mantenerse fuera del modelo “Paperless” (Sin papel) se hace necesaria una clase de soluciones que manejen la impresión remota de manera segura, con impresiones certificadasy controladas, para variar, a través de la nube.
Estas soluciones incluyen por cierto algunas iniciativas en nube de los grandes fabricantes, que ya eran incumbentes en las soluciones multifuncionales para uso en casa. Estas soluciones se pensaron inicialmente para facilitar el complejo y poco satisfactorio proceso de impresión desde un dispositivo móvil inteligente avanzado y conectado (Ahora les dicen celulares). Con el tiempo, demostraron su valor para servir como una plataforma multi servicios en la nube, a la cual se pueden conectar tanto impresoras multifincionales como los sistemas de gestión de las mismas y viceversa.

En la actualidad, es posible acceder a soluciones de gestión de impresión residentes en la nube, de manera que controlar las impresiones de una gran masa de trabajadores remotos, ya no es un problema complejo ni costoso.
Si a lo anterior agregamos modelos de aseguramiento como CASB (Cloud Application Security Broker) tenemos plataformas muy seguras cumpliendo el cometido de la antígua gestión de impresión, las políticas de grupo (GPO), los servidores de impresión y toda la parafernalia relacionada al tema resuelta tradicionalmente en redes convencionales. Solo que se usa bajo demanda y se paga conforme se usa, con costos de entrada muy bajos.
Buenas prácticas corporativas
Ciertamente, las corporaciones, en especial las públicas (Las que emiten acciones en la bolsa) tienen directorios alineados con la única verdad válida para la visión empresarial: El directorio tiene que agregar valor para los accionistas o la empresa desaparece.
La pandemia ha puesto a prueba a muchos directorios alrededor del mundo, sin embargo, la realidad es que las empresas que no inicien y aceleren su transformación digital, no lograrán sobrevivir y menos crecer en un mundo post pandémico.
Conclusiones y recomendaciones al canal integrador
Está bastante claro que existe un mercado interesante formado por las empresas que potencialmente se interesen por la transformación digital de sus formas de ventas y negocios. Lo cierto es que esa transformación requiere fundamentalmente de conocimientos concretos y alineados, por ejemplo, seguridad en la nube, pero además, cambia completamente el concepto de integrador tradicional, dejando de lado los grandes locales institucionales, las oficinas kilométricas y las cuadrillas de ingenieros y técnicos revoloteando con equipos y cables por toda la empresa.
Esa visión romántica empresarial que existe sólo en la nostalgia y la negación empresarial, pretende que ese mundo del pasado resucitará de pronto y de alguna manera y volveremos todos a vender servidores en lugar de rentarlos de un proveedor de nube.
Desgraciadamente, eso no va a ocurrir en el futuro previsible, por lo que los integradores interesados en participar activamente de la transformación digital de sus clientes potenciales, deben pasar primero por ella, o se quedarán en la era de las soluciones puramente físicas, más cercanas a los museos que a otros escenarios de existencia futura.
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