Las claves para desplegar data centers de IA de alta densidad
La eclosión de la inteligencia artificial generativa ha transformado de forma radical los parámetros de éxito en el diseño y despliegue de la infraestructura digital, desplazando la métrica tradicional basada en la superficie física construida hacia la velocidad real de puesta en producción de la capacidad de cómputo (time-to-token).
Vertiv Week 2026
Según se ha puesto de manifiesto durante la celebración de la Vertiv Week 2026, el crecimiento vertiginoso en el procesamiento de modelos de lenguaje y la densificación extrema de los servidores imponen una reestructuración industrial del centro de datos para responder a las exigencias térmicas y eléctricas de la economía del token. La semana organizada por Vertiv, ha reunido en el Mozaik Event Center de Zagreb (Croacia) a analistas y directivos del sector B2B para debatir la transformación de los data centers.
De construir data centers a fabricar ‘tokens’
Durante su intervención en la Vertiv Week 2026, Paul Ryan, presidente de Vertiv en EMEA, desglosa la magnitud de este vuelco operativo: si hace apenas dos años el estándar del sector consistía en desplegar instalaciones de 10 a 20 MW en plazos de 18 a 20 meses, la demanda actual exige habilitar campus de 200 a 250 MW en periodos comprimidos de solo 6 a 8 meses. Esta aceleración imposibilita mantener los métodos de construcción tradicionales basados en el ensamblaje progresivo en obra (*stick-built*), forzando a la industria a trasladar la complejidad técnica desde el terreno hacia la planta de fabricación.
En palabras del propio Paul Ryan, la velocidad de ejecución se ha convertido en el principal vector de diferenciación competitiva: “Hace dos años, construir un centro de datos de 10 a 20 megavatios en 18 a 20 meses era razonable; hoy nos piden entre 200 y 250 megavatios en 6 u 8 meses. No es posible responder a esa demanda haciendo las cosas de la misma manera. Ya no hablamos de producir volumen individual, sino de fabricar fábricas de IA a escala y concebir el data center como un producto estandarizado que se produce de forma repetitiva”. Este giro traslada el indicador de éxito financiero desde la superficie física hacia métricas de eficiencia energética y operativa como los tokens por vatio y el time-to-first-token (el tiempo transcurrido desde el despliegue inicial hasta la generación de valor de negocio).
Para responder a este desafío, el fabricante estadounidense —que registra una facturación anual de 10.200 millones de dólares y cuenta con 34.000 empleados a nivel global— impulsa soluciones convergentes totalmente integradas y probadas en fábrica. El máximo exponente de esta filosofía es WoodCore, una arquitectura modular prefabricada que unifica en un mismo diseño estandarizado los módulos de energía, la refrigeración hidráulica y las salas de datos. Desarrollada en el centro de excelencia de la firma en Croacia, esta aproximación reduce radicalmente los riesgos logísticos en campo, alivia la escasez de mano de obra especializada y acelera el retorno de inversión en entornos de cómputo intensivo.
118 cuadrillones de tokens y la barrera del megavatio por rack
La aceleración de la infraestructura digital no responde a una burbuja especulativa, sino a un despliegue industrial sin precedentes históricos. Durante su intervención en la Vertiv Week 2026, Rod Evans, vicepresidente de AI Cloud Infrastructure y AI/HPC para EMEA en NVIDIA, explica que el rendimiento y la complejidad de los modelos de inteligencia artificial se han multiplicado por un millón en la última década, frente al avance de 100 veces registrado en la era dorada de las CPU. Esta demanda impulsará la capacidad global en centros de datos, que se duplicará para 2030, un periodo en el que las cargas de trabajo de IA representarán el 71% del consumo total.
Para estructurar esta transformación, Rod Evans recurre al marco conceptual definido por el CEO de la firma, Jensen Wang, quien describe la IA como “un pastel de cinco capas”: energía, chips, infraestructura física (fábricas de IA), modelos de lenguaje y capas de aplicación. En este ecosistema, la métrica crítica deja de ser el espacio físico para centrarse en la producción continua de procesamiento digital: “Una fábrica de IA es una instalación industrial donde la energía entra por un extremo y los tokens salen por el otro”, sentencia Evans. Se prevé que el uso de agentes autónomos de IA se multiplique por 24 para 2030, elevando la demanda global hasta la cifra de 118 cuadrillones de tokens.
Este volumen de cómputo sitúa a la industria ante una barrera física en la densidad por servidor. La hoja de ruta de NVIDIA contempla evolucionar desde los racks actuales de 224 kW hacia densidades cercanas a 1 MW por rack para 2028. Sostener un megavatio por armario mediante corriente alterna (AC) resulta inviable en la práctica, ya que requeriría canalizar hasta 32 cables de cobre de gran grosor hacia una sola unidad. Para superar este límite, la compañía impulsa el estándar DSX (Data Center System Architecture) y la migración hacia arquitecturas de distribución en corriente continua de 800V DC, desarrolladas conjuntamente con Vertiv para elevar la eficiencia energética de la planta del 60% al 85%.
En paralelo, la disipación térmica fuerza el abandono definitivo del aire en alta densidad para adoptar esquemas de refrigeración 100% líquida (direct-to-chip). El diseño de referencia permite introducir agua a 45 °C y evacuarla a 65 °C, eliminando la necesidad de enfriadoras intensivas en agua y habilitando la reutilización del calor residual. Según detalla Evans, este caudal térmico a alta temperatura facilita la integración del centro de datos en redes de calefacción urbana (district heating), plantas de acuicultura o procesos de secado industrial en la industria maderera. Toda esta arquitectura se valida previamente mediante gemelos digitales en NVIDIA Omniverse, lo que permite simular la física del flujo eléctrico e hidráulico junto a Vertiv antes de ejecutar la construcción en planta.
El capex global rozará los 1,4 billones de dólares
El crecimiento exponencial de la inteligencia artificial ha desencadenado una reestructuración financiera y arquitectónica sin precedentes en la industria del centro de datos. Durante la sesión dedicada a las perspectivas del mercado en la Vertiv Week 2026, Gautham Gnanajothi, Senior VP y Global Head de Best Practice Analytics en Frost & Sullivan, desglosa junto a Paul Ryan, presidente de Vertiv en EMEA, la magnitud de la inversión global: el gasto en capital (capex) asignado a infraestructura física e IT en data centers pasará de 500.000 millones de dólares en 2025 a 1,4 billones de dólares para 2035, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de entre el 11% y el 12%. Por regiones, América encabeza la ejecución del gasto con un 46% de la cuota global, seguida por los mercados de APAC y EMEA.
Esta masa monetaria está impulsada por la aceleración de los grandes operadores (hyperscalers), cuya capacidad de gasto ha desbordado todas las previsiones macroeconómicas previas. Mientras que en 2025 un 77% de la inversión total se destinó a cargas de trabajo de inteligencia artificial, solo en 2026 los cuatro mayores hyperscalers desembolsarán entre 620.000 y 730.000 millones de dólares para ampliar su capacidad operativa.
Esta inyección masiva de capital ha transformado la noción de expansión, desplazando el foco desde la mera superficie física hacia el nexo crítico entre cómputo, densidad eléctrica y climatización. Para absorber este volumen de inversión, Gautham Gnanajothi identifica cinco giros estratégicos que están redefiniendo la cadena de valor B2B:
- La energía como habilitador estratégico: La electricidad deja de considerarse un simple insumo operativo para convertirse en un activo de negocio determinante en la viabilidad de los proyectos.
- Refrigeración orientada al silicio: Transición de sistemas de aire convencionales a soluciones de liquid cooling (directo al chip e inmersión) diseñadas en función de la densidad térmica del procesador.
- Modularidad frente a construcción en sitio: Sustitución de los métodos tradicionales de edificación por arquitecturas prefabricadas e integradas en fábrica para garantizar velocidad y repetibilidad.
- Operaciones guiadas por software: Adopción de analítica predictiva, mantenimiento basado en IA y gemelos digitales para la optimización continua de la planta energética.
- Ecosistemas integrados: Abandono de la compra de productos independientes en favor de sistemas convergentes que gestionan de forma unificada potencia, refrigeración y control.
Frente a estas cifras, Paul Ryan destaca la urgencia de escalar la capacidad industrial de la cadena de suministro para evitar cuellos de botella operativos en la entrega de infraestructura. Tal y como subraya el máximo responsable de Vertiv en EMEA, la escala de inversión requerida rompe cualquier marco histórico previo y exige a los proveedores ofrecer plataformas estandarizadas capaces de poner en marcha megavatios activos al ritmo que demanda la economía del token.
22.000 m² para blindar la cadena de suministro en EMEA
Para mitigar los cuellos de botella en la cadena de suministro y responder a la aceleración en el despliegue de infraestructuras de IA, Vertiv ha anunciado una ampliación de aproximadamente 22.000 m² en su campus de Nové Mesto nad Váhom (Eslovaquia). Este proyecto, que se ejecutará en un plazo de 18 a 24 meses, aumentará la capacidad de producción de celdas de media tensión, cuadros eléctricos (switchgear) y soluciones de gestión térmica de alta densidad, con especial foco en sistemas de refrigeración líquida avanzada para aplicaciones de IA y supercomputación.
La inversión persigue transformar las instalaciones eslovacas en un centro tecnológico integrado que consolide bajo un mismo ecosistema la ingeniería de aplicaciones, las pruebas de calidad y la excelencia operativa. En palabras de Paul Ryan, presidente de Vertiv en EMEA: “A medida que la adopción de la IA se acelera, la velocidad de despliegue se ha convertido en una ventaja competitiva crítica. Reducir el time-to-token —el tiempo transcurrido desde la instalación de la infraestructura hasta la generación de valor de negocio— es una prioridad clave para nuestros clientes. Esta inversión fortalece nuestra capacidad para poner en marcha potencia y climatización crítica de forma más rápida y a escala”.
Además de blindar la resiliencia de la cadena de suministro regional en EMEA, la expansión tendrá un impacto directo en el tejido laboral cualificado, con la creación de cientos de puestos de trabajo entre 2027 y 2029 en áreas de ingeniería, gestión de cadena de suministro, control de calidad y liderazgo operativo. Por su parte, Chris Hales, vicepresidente de Operaciones de Vertiv en EMEA, subraya el valor industrial de la planta: “Concebimos Nové Mesto nad Váhom como un campus de fabricación de clase mundial donde personas, tecnología e innovación convergen para dar servicio a los clientes técnicamente más avanzados y a las aplicaciones más exigentes del mercado”.
Reestructurar el diseño industrial para la era del token
La clausura de la Vertiv Week 2026 en Zagreb dejó una conclusión clara para la alta dirección B2B: el sector de la infraestructura digital atraviesa una fase de transformación cuya velocidad se acelera sin referencias históricas comparables. En sus palabras de cierre, Paul Ryan, presidente de Vertiv en EMEA, enfatiza que esta disrupción impide seguir recurriendo a los métodos de construcción tradicionales o a las inercias de diseño del pasado. Como señala el propio Paul Ryan, “a medida que nuestra industria se transforma, debemos transformar radicalmente cómo trabajamos, cómo diseñamos, cómo industrializamos nuestras tecnologías y cómo las entregamos a nuestros clientes”.
Esta reestructuración operativa sitúa en el centro de la estrategia la capacidad de ejecutar infraestructuras complejas bajo métricas estrictas de rendimiento energético y financiero, lideradas por la maximización de tokens por vatio y la reducción del time-to-first-token. La convergencia entre la densificación del cómputo —impulsada por procesadores gráficos de alta capacidad y racks que se aproximarán al megavatio— y los sistemas de climatización líquida o distribución eléctrica en corriente continua exige abandonar la venta de componentes aislados para adoptar ecosistemas estandarizados e integrados desde la planta de fabricación.
En este nuevo contexto, la industria de las infraestructuras críticas trasciende el rol de mero proveedor de soporte técnico para convertirse en un socio estratégico clave en la construcción de fábricas de inteligencia artificial. Vertiv concluye la jornada reafirmando su plan de escalar la capacidad industrial regional —con proyectos emblemáticos como la ampliación de 22.000 m² en el campus de Nové Mesto nad Váhom en Eslovaquia— para consolidar la resiliencia de la cadena de suministro en EMEA y acompañar a hyperscalers, operadores de colocation y grandes empresas en el despliegue acelerado de la economía del token.
(silicon.es)
Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú
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