La IA nos obliga a pasar de una infraestructura eléctrica estática a una dinámica y resiliente

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A medida que los centros de datos migran de cargas tradicionales a infraestructuras dominadas por GPUs y modelos masivos de lenguaje, la discusión sobre la “calidad de la energía” ha dejado de ser un asunto puramente técnico para convertirse en un elemento de competitividad. Durante Tech Showcase de DatacenterDynamics, Gabriel Ariola, especialista de Eaton, explicó que el reto ya no es solo disponer de suficiente potencia, sino contar con sistemas capaces de adaptarse a picos súbitos de demanda, mantener la estabilidad eléctrica y, al mismo tiempo, mejorar la eficiencia gracias a baterías de litio y tecnologías de soporte a la red.

IA: de racks de 10 kW a más de 100 kW

Ariola subrayó que la Inteligencia Artificial no supone solo “más de lo mismo”, sino un cambio de escala en la densidad de potencia por rack. Mientras que un rack típico en un data center convencional se sitúa entre los 5 y 10 kW, los racks dedicados a IA con GPUs de alto rendimiento ya operan en el rango de 40 a 60 kW, con proyectos que superan la barrera de los 100 kW por rack. Este salto obliga a replantear la distribución eléctrica, la selectividad de protecciones y la capacidad de respuesta de los sistemas de respaldo, así como la coordinación con la refrigeración de alta densidad, incluida la refrigeración líquida.

Cargas dinámicas y nuevos riesgos para la red del CPD

En la sesión se identificaron tres grandes desafíos que la IA introduce en la infraestructura eléctrica del centro de datos.?

  • En primer lugar, cargas altamente dinámicas, con picos de demanda casi verticales al inicio del entrenamiento de modelos y caídas igual de bruscas al finalizar, que pueden desestabilizar la red interna si no se gestionan de forma adecuada.
  • En segundo lugar, la posible aparición de armónicos y ruido asociados a fuentes de alimentación de alta eficiencia, que requieren un diseño cuidadoso de filtros y sistemas de corrección.?
  • Por último, la convergencia entre gestión térmica y eléctrica, ya que soluciones como el liquid cooling dependen a su vez de un suministro eléctrico estable para bombas, CDUs y sistemas de control; cualquier perturbación puede trasladarse directamente a la capacidad de refrigeración.

Del UPS pasivo al activo de red

Frente a este contexto, Ariola detalló cómo está evolucionando el portafolio de UPS, con equipos enfocados en un rol más activo en la arquitectura energética del data center. La doble conversión permanente sigue siendo esencial para aislar las cargas críticas de anomalías externas, pero la compañía apuesta por funcionalidades avanzadas que permiten que el UPS deje de ser un mero sistema de emergencia para convertirse en un activo que interactúa con la red. Con baterías de litio, estos sistemas pueden realizar funciones de grid support y peak shaving, devolviendo energía a la red o amortiguando picos de consumo sin comprometer la protección de las cargas TI.

Otro aspecto destacado es la eficiencia a carga parcial. Dado que las cargas de IA son extremadamente variables, el UPS debe mantener altos niveles de rendimiento tanto al 20% como al 90% de utilización, reduciendo pérdidas en escenarios de operación muy cambiantes.

Litio: espacio, velocidad y ciclos para la era IA

La transición desde baterías tradicionales VRLA hacia baterías de ion litio aparece, según Ariola, como un paso casi obligado en entornos de alta densidad. Estas baterías ocupan menos espacio, liberando metros cuadrados que pueden destinarse a nuevos racks de IA o a equipos de refrigeración avanzada; ofrecen velocidades de descarga y recarga muy superiores, adecuadas para ciclos frecuentes derivados de los picos de potencia, y toleran mejor las temperaturas elevadas que pueden darse en salas con grandes densidades de carga.

La nueva definición de “calidad de la energía”

El mensaje para los operadores de centros de datos en España y Latinoamérica es claro: la infraestructura eléctrica ya no puede ser estática. “Calidad de la energía” significa ahora flexibilidad y capacidad de orquestación entre el data center y la red, con sistemas que soporten cargas mucho más agresivas que las del cloud tradicional y que, al mismo tiempo, puedan participar en esquemas de gestión de demanda, servicios a la red y modelos grid?to?chip. En la era de la IA, concluye Ariola, el éxito no dependerá solo de instalar más potencia, sino de diseñar una cadena eléctrica inteligente, desde el punto de conexión hasta el rack, capaz de acompañar la próxima ola de crecimiento de GPUs y modelos de gran escala.

(datacenterdynamics.com)

Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú

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