Estándares, certificaciones y desafíos de la conectividad en la era de la Inteligencia Artificial
El dinamismo en la construcción de edificios corporativos inteligentes y el despliegue de infraestructura crítica para centros de datos en el país cuentan con un respaldo normativo internacional que se debe conocer al detalle. Por ello, tras una pausa en sus eventos presenciales locales desde 2019, la organización global BICSI anunció el reforzamiento de sus operaciones de capacitación y acreditación en el mercado peruano.
El anuncio, hecho durante el ICT Summit Perú 2026, marca un punto de inflexión para los ingenieros, instaladores y diseñadores de redes locales, quienes enfrentan la creciente exigencia de alinear los proyectos de conectividad a los estándares internacionales de la industria. Rosalía Zárate, directora de la Secretaría de BICSI en Perú, destacó la relevancia estratégica del país dentro de la región al inaugurar el encuentro técnico.

«Estamos retomando el evento después de siete años, en la última fecha que estuvimos en 2019, luego atravesamos la pandemia, y hemos vuelto a tener presencia en Perú, que es un mercado muy importante para nosotros», manifestó.

Acreditación técnica sin sesgos comerciales
Con una red que supera los 26,000 profesionales distribuidos en más de 100 países, la asociación estructura su propuesta en torno a programas de acreditación o certificacion profesional basados en las normas ANSI (American National Standards Institute). Un aspecto metodológico clave de la organización es la independencia de los fabricantes de hardware, garantizando un marco de enseñanza enfocado exclusivamente en la compatibilidad e ingeniería de excelencia.
«BICSI tiene muchos aliados que son bastante importantes en la industria, nosotros nos encargamos de convertir los materiales en buenas prácticas. Lo mejor que tiene la industria al servicio de ustedes. Sin sesgo comercial alguno «, enfatizó la directora.
La malla de certificaciones se divide en dos grandes ramas profesionales. Por un lado, la línea operativa abarca las credenciales de Installer 1, Installer 2 (especializada en enlaces de fibra óptica) y la categoría de Técnico. Por otro lado, la división de diseño contempla certificaciones de alta complejidad muy demandadas en las licitaciones de infraestructura crítica, tales como la Data Center Design Consultant (DCDC) y la Registered Communications Distribution Designer (RCDD), esta última orientada a la acreditación del dominio experto de arquitectos ingenieros y profesioales en el diseño, implementación, integración y gestión de la infraestructura de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), conforme a estándares y normas internacionales.
Capacitación en español: Un modelo integral para la región
La principal novedad técnica para el mercado hispanohablante es la eliminación de la barrera idiomática en los cursos de preparación para las acreditaciones de diseño de mayor rango. A través de su academia regional basada en Panamá, la organización ha traducido y adaptado los planes de estudio para sus dos certificaciones base.
«Hoy en día ya tenemos los entrenamientos disponibles en español. BICSI ha creado una academia, el ADDP, que está basada en Panamá, pero también se podría customizar además en cualquier país, para tener los dos primeros tipos de certificación que son más comunes en diseño», detalló Zárate.
Los programas de preparación específicos que ingresan al catálogo en castellano son el curso DD215 (para postulantes a la credencial RCDD para el diseño e implementación de sistemas de distribución de telecomunicaciones) y el DC102 (diseñado para la especialización en buenas prácticas de diseño e implementación de centros de datos).
La directora de la organización en el país explicó que esta modalidad intensiva busca optimizar los tiempos de los profesionales frente a las cargas del trabajo diario. «Podemos acceder a esto sin dificultad, es un curso prácticamente de una semana, en el que tenemos a un instructor que nos ayuda a resolver consultas, sobre cómo estaría orientado el examen. Es una preparación y repaso como un fast track, de manera que ustedes queden listos para rendir el examen», concluyó Zárate, delineando la estrategia con la que buscan elevar el número de ingenieros en Perú certificados bajo estándares globales.
La perspectiva de CommScope
En el marco de esta temática, uno de los puntos de reflexión durante el evento fue cómo la inteligencia artificial dejó de ser una proyección lejana para convertirse en un requerimiento sobre la infraestructura de los data centers que ya no se puede ignorar.
Así lo planteó Nilson Parra, BICSI RCDD/NTS/DCD, Territory Manager de CommsCope para Data Center en Perú, Bolivia, Uruguay & Chile, durante su presentación que estuvo centrada en estándares, tendencias tecnológicas y los desafíos que enfrenta Latinoamérica en este escenario.
Parra utilizó la metáfora de una montaña, los Alpes de la IA en el horizonte, para explicar el cambio de fase que atraviesa el sector. Durante años, la industria observaba el desarrollo de la IA como una meta distante y difícil de alcanzar. Eso cambió. «Ya no estamos mirando los Alpes de la inteligencia artificial desde lejos, sino que estamos haciendo base al pie de la montaña para empezar a subir», señaló, subrayando que la tecnología «ya la tenemos encima» y que ahora corresponde enfrentar los requisitos que antes eran solo hipótesis.

De la velocidad de línea a los 3.2 Terabits
El expositor repasó la evolución de los estándares de la Ethernet Alliance desde 2015, cuando el desarrollo tecnológico se representaba como un camino sinuoso e incierto, hasta la actualidad, donde ya existe una hoja de ruta definida por segmento de mercado —empresarial, industrial, automotriz, proveedores de servicio y nube hiperescalar—, cada uno con sus propias exigencias de ancho de banda.
Parra explicó un concepto clave para entender la capacidad real de un switch: la diferencia entre puerto y línea. «La velocidad de línea es la capacidad individual que posee cada pin del procesador ASIC dentro del switch para transmitir información», precisó, aclarando que un puerto de switch puede agrupar varias líneas para multiplicar su capacidad de transmisión.
Según explicó, la próxima frontera se sitúa en los 3.2 Terabits, con conectores MPO de mayor densidad de fibras convirtiéndose en un estándar de facto. «Actualmente, la inteligencia artificial, para 400 GB utiliza un MPO de 8 fibras. En el futuro, cuando ya estemos hablando de 800 GB de velocidad de conexión, ya vamos a necesitar MPO de 16 fibras y muy probablemente otros tipos de conectores multifibra de mayor densidad y menor tamaño», detalló.
Estándares que corren para alcanzar a la IA
Parra dedicó buena parte de su exposición a explicar cómo los organismos de estandarización están reaccionando ante la irrupción de la inteligencia artificial. La TIA trabaja en un addendum al estándar 942 —referencia central para datacenters— que integrará por primera vez requisitos específicos de IA, además de energía y climatización. «Se espera que el addendum que está haciendo la TIA esté publicado a mediados del próximo año», indicó, precisando que el primer borrador debió conocerse a mediados de este año.
En paralelo, la ISO/IEC avanza con una enmienda a su propio estándar de cableado para datacenters, aunque con un enfoque distinto: mientras la ISO se concentra exclusivamente en cableado, la TIA amplía su alcance. «La TIA en su addendum, además de obviamente ver los temas de cableado, también está incorporando los conceptos de energía y clima, que son los dos temas más demandantes en un datacenter», explicó.
El directivo también destacó un cambio de enfoque en los criterios de ubicación de los datacenters. Las antiguas restricciones rígidas de distancia respecto a ríos, costas o aeropuertos están dando paso a un modelo de evaluación de riesgo. «No se trata de evitarlo, sino de evaluar primero qué tanto impacta en mi operación según las necesidades de mi data center, y luego determinar las medidas de mitigación específicas”, afirmó.

IA como redes convergentes de alta velocidad
Para explicar por qué la inteligencia artificial exige redes de altísima velocidad, Parra recurrió a una comparación con el desarrollo neuronal humano. «La inteligencia artificial funciona con la misma lógica pero obviamente con las limitaciones propias de la tecnología que el ser humano supera infinitamente», explicó, señalando que así como el cerebro necesita comunicación instantánea entre sus partes, cada nodo y cada GPU de un clúster de IA deben intercambiar información sin demoras.
Esa necesidad de baja latencia explica la adopción del llamado spine-leaf link, la topología que permite que todos los nodos se comuniquen entre sí de forma directa. En un nodo típico de Nvidia, como el DGX-H100, cuatro GPUs se agrupan en un solo equipo y se conectan hacia el exterior mediante ocho puertos de 400 gigabits, todo sobre fibra óptica monomodo. «El resto es todo fibra», resumió Parra, al señalar que el cobre prácticamente desapareció de estos entornos, salvo en las redes de administración fuera de banda.
Energía, mano de obra y cadena de suministro: los otros cuellos de botella
Más allá del cableado, Parra advirtió sobre tres frentes críticos. El primero es energético: los racks de IA ya superan los 40 y 50 kilovatios de consumo, frente a los 10 o 14 kilovatios habituales hace pocos años. «Hemos aumentado prácticamente por cuatro veces la demanda de energía de un rack», afirmó, lo que está impulsando la adopción de sistemas de enfriamiento líquido combinados con aire.
El segundo frente es la escasez de mano de obra especializada. Según Parra, la región no cuenta hoy con suficientes técnicos preparados para los nuevos requerimientos de los datacenters de IA. «En este momento no la tenemos, no la tienen ustedes, no la tienen en Bolivia, no la tienen en Uruguay, no la tienen en Chile», advirtió, llamando a una preparación urgente del sector.
El tercer frente es la cadena de suministro, tensionada por plazos de construcción que se redujeron drásticamente. «Lo que antes tenía ciclos de construcción de 3 años, 4 años en el diseño, hoy en día está en menos de un año», explicó, mencionando incluso casos de hiperescaladores que comprometieron la producción de fibra óptica de algunos fabricantes por hasta tres años”, afectando la disponibilidad para el resto del mercado.

Una oportunidad para la región
Parra cerró su presentación con una mirada a las razones por las que la región se perfila como un destino atractivo para nuevos datacenters, pese a no tener una demanda local masiva de inteligencia artificial. «Es porque nosotros ofrecemos algo que ellos ya no tienen: energía confiable y disponible, menores temperaturas ambientales y un precio de terreno bastante barato», explicó, en referencia a mercados que ya enfrentan saturación.
Con un mercado que, según cifras que citó, proyecta inversiones globales de 55.2 billones de dólares en construcción y operación de datacenters para 2030, y con la expectativa de que Chile duplique su parque actual de datacenters en apenas tres años, el mensaje final de Parra fue una advertencia directa al sector: «Ya no se puede seguir diseñando en base a las necesidades presentes aplicando los criterios de diseño del pasado».
Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú
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