La expansión de la IA “abre un segundo capítulo de la crisis de los componentes”
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La creciente popularidad de la inteligencia artificial (IA) pone en jaque a la industria. La tecnológica española cdmon advierte sobre las consecuencias derivadas de este fenómeno.
Concretamente, alerta de que la demanda de una infraestructura capaz de alimentar el funcionamiento de las aplicaciones de inteligencia artificial “abre un segundo capítulo de la crisis de los componentes“.
Tras la crisis del silicio acaecida durante la pandemia de coronavirus, cuando el encierro en casa de millones de personas provocó la compra masiva de material informático para posibilitar el trabajo en remoto, continúan los problemas.
“Donde antes faltaba silicio para los semiconductores, ahora faltan memorias RAM y discos duros“, explican desde cdmon, por las exigencias de los servidores de IA.
“Las grandes infraestructuras de IA necesitan de cada vez más recursos y las compañías están haciendo acopio de suministros“, detalla el director digital de cdmon, David Blanch.
“Ahora mismo vemos cómo la tecnología avanza mucho más rápido de lo que lo hace la accesibilidad a los recursos”, apunta. Y, por tanto, “los precios suben”.
“Sucede lo mismo que en 2020”, insiste Blanch, año en el que “nos quedamos sin microchips en un contexto en el que el teletrabajo y la demanda de equipos sentó precedente debido al confinamiento”.
Blanch hace un paralelismo con los automóviles: “todos recordamos cómo en 2021, si querías comprarte un coche, o no había stock, o tardaban meses en entregarlo porque tenían que fabricarlo”.
“Ahora sucede lo mismo, pero sin confinamiento ni interrupciones de fabricación”, apunta. Y es que “la IA necesita de tantos recursos que ahora mismo el precio de la RAM se ha disparado, los discos duros son mucho más caros y el almacenamiento en la nube tendrá que subir precios“.
“¿La mala noticia?”, lanza la pregunta David Blanc, que también ofrece la respuesta: “los costes acabarán repercutiendo al usuario final“.
El almacenamiento en la era de la IA se mide en exabytes. “Un exabyte es un millón de terabytes. Y eso sólo es para un centro de almacenamiento”, informa Blanch.
“Si tenemos en cuenta la expansión acelerada, todas las inversiones a nivel global y una demanda de cada vez mayor, los precios irán en aumento hasta que la curva se estabilice”, prevé.
Los expertos creen que el encarecimiento de los componentes se mantendrá “en los próximos años, hasta que haya abastecimiento suficiente para la IA y para el público general”.
(silicon.es)
Seguiremos brindándote más información sobre este tema en las siguientes presentaciones físicas y digitales de Channel News Perú
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