Innovaciones en SAN, NAS, Servidores, IaaS, infraestructura de conectividad: redes LAN, Wifi, etc. y Buenas prácticas corporativas
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Arquitecto de Soluciones TICS
Los escenarios
En esta ocasión haremos uso y abuso de la capacidad de síntesis para poder abordar todos los temas de la mejor manera humanamente posible, sin recurrir todavía a la inteligencia artificial en el intento.
SAN y NAS
Es altamente probable que las redes de almacenamiento (SAN) continúen evolucionando y creciendo de acuerdo con las demandas del mercado, considerando de manera especial que la dependencia de grandes cantidades de datos para producir análisis que sirvan para tomar decisiones de negocio, provienen de una enorme inversión de tiempo y recursos, por lo que en lugar de ser descartados crean nuevamente lagunas de información que se vuelven a consultar y perfeccionan en el tiempo con nueva información.
Los tres factores que determinan la evolución de las redes de almacenamiento, corresponden a las mismas preocupaciones iniciales en el nacimiento de esta tecnología y son naturalmente, la confiabilidad, la velocidad y la funcionalidad avanzada. Todos los fabricantes están en esta misma carrera y cuentan para ello con la ayuda de los desarrolladores de la electrónica fundamental para los sistemas de almacenamiento actuales: NVMe.
Pero toda la parafernalia electrónica no sirve si es que no tiene un guión y un claro beneficio para el negocio, nos estamos refiriendo por supuesto al software que controla los sistemas de almacenamiento, que es parte integral de estas soluciones, tiene valor por sí mismo y además, como interfase para que otras aplicaciones puedan hacer uso eficiente y eficaz de las soluciones de almacenamiento.
El haber juntado intencionalmente SAN y NAS, nos obliga a comentar que muchos de los beneficios operacionales de las redes de almacenamiento SAN, se ven reflejados hoy en día cómo funciones normales en las soluciones de sistemas de almacenamiento conectados a redes o NAS.
El desarrollo explosivo y la capacidad de almacenamiento, la velocidad, la redundancia, capacidad de recuperación de desastres y muchísimas otras funciones que antes estaban disponibles solamente para las redes de almacenamiento, se encuentran disponibles ya en la mayoría de las ofertas de soluciones de almacenamiento conectadas a la red. Dejaremos al canal tomarse la molestia de descubrir cuál de estas soluciones es la mejor para su cliente y su problema particular de almacenamiento, recurriendo a los 3 pilares tradicionales de cualquier tecnología, que son nada menos y nada más que la arquitectura, el dimensionamiento y el análisis de costos. Voy a reconocer igualmente que para mí, esto se ha convertido en una especie de mantra y que desde que se me ocurrió adoptarlo, estoy cada vez más convencido que aplica a cualquier escenario tecnológico, o por lo menos todavía no encuentro uno que resulte particularmente inadecuado para su aplicación.

Entonces, siguiendo este mantra arbitrario, los canales interesados en comercializar exitosamente soluciones de almacenamiento en red y sistemas de almacenamiento conectados a la red, deben capacitarse profundamente en diferentes arquitecturas, que no se limitan a los sistemas SAN y NAS per se, si no que abarcan un gran abanico de conocimientos que incluyen pero no se limitan a: servidores, conmutadores de centros de datos, sistemas operativos de red, arquitectura de aplicaciones monolíticas, arquitectura de data center y almacenamiento en la nube y un etcétera realmente muy largo.
No nos detendremos en el dimensionamiento y el análisis de costos, pero creo que estaremos de acuerdo en que la arquitectura, sea preexistente o no, determinará estos dos aspectos, Permitiendo crear un proyecto viable y coherente.
No es menos importante mencionar lo crítico que resulta para un proyecto de almacenamiento en red o sistema de almacenamiento conectado a red, el acuerdo de nivel de servicio que cubra el soporte técnico así como el reemplazo de partes dentro de los tiempos que hacen sentido para cada cliente, como en muchas otras ocasiones, repetiremos el consejo de que se promuevan muchos más negocios de servicios recurrentes que ventas fijas y terminales para darle sostenibilidad económica al integrador.
Servidores, IaaS
Los servidores físicos tradicionales, así como la infraestructura como servicio, están evolucionando en función de los nuevos requisitos de negocio, que curiosamente vienen desde la nube y las aplicaciones de tiempo real.
Las capacidades nativas de virtualización y RAID, por ejemplo, los encontramos hoy en día hasta en computadoras portátiles, esto ha sucedido muy rápido y apenas ha dejado tiempo a los fabricantes para comprender cuál sería el siguiente nuevo paradigma a crear con sus líneas de productos y servidores. Una tarea ciertamente difícil pero que viene recompensada por la certeza de que los servidores tradicionales no van a desaparecer de la noche a la mañana y que, por el contrario, van a seguir encontrando nuevos lugares de aplicación, formatos, tecnologías avanzadas y tecnologías complementarias. No todo se irá a la nube o se convertirá en un servicio elástico, por ejemplo las implementaciones de computación de alto rendimiento HPC, los servicios que deben llevarse cerca de los consumidores de soluciones de tiempo real o Edge Computing, o servidores que forman parte de otras soluciones como los nuevos equipos médicos autónomos y un sinfín de probabilidades de uso que hacen todavía inconcebible su desaparición.

El canal integrador especializado en servidores debe conocer por sobre todas las cosas, las necesidades de sus clientes, correlacionar estas necesidades con sus líneas de productos y montar sobre esas líneas de productos, un conjunto de servicios complementarios que le permitan generar, como no, renta recurrente.
Algunas de las capacidades y habilidades del integrador de servidores, pasan necesariamente por tecnologías que aparentemente no tienen nada que ver con el asunto, cómo por ejemplo, montar un servicio de microsegmentación para el cliente al que le acaba de vender un servidor para que virtual dice sus 80 servidores físicos y que no sabe que el tráfico entre ellos debe ser asegurado de la misma forma cuando se conviertan en máquinas virtuales.
Considerando que los canales integradores poco o nada pueden hacer para determinar el desarrollo futuro de los servidores y sus características técnicas, recurrir a tecnologías que son agnósticas de los servidores, es una sugerencia bastante buena, ya que por ejemplo en el caso anterior, poco o nada importa la marca, modelo, capacidad, etcétera, ya que de todas maneras se producirán máquinas virtuales que necesitan ser controladas y aseguradas, siendo el canal el llamado a librarlas de todo mal, por supuesto, a cambio de un servicio recurrente razonable y cuyo valor es muy difícil de evadir por parte del cliente final.
Nuevamente, la diferenciación del canal viene por el lado de los servicios recurrentes y por su capacidad de prestar soporte técnico y asesoría efectiva en la mayor cantidad posible de usos diversos que tienen los servidores que comercializa, no se recomienda, por lo tanto, dedicarse enfáticamente a vender grandes volúmenes de servidores cuya venta termina con la entrega del equipo.
Infraestructura de conectividad de redes cableadas e inalámbricas
La conectividad de redes cableadas inalámbricas ha sufrido cambios estructurales realmente impresionantes en todo el mundo, en especial con las nuevas arquitecturas probadas masivamente y sin misericordia en los data centers de los proveedores de nube. Aparecen primero el concepto y luego la arquitectura de “Cloud Data Center”, el concepto de “Spine and Leaf” que reemplaza al rígido modelo “Top of the rack – end of the row” y luego desplaza al modelo “Core – Distribution – Access”.
La pandemia y la escasez de chips obligó a los fabricantes a trabajar con lo que estaba disponible en lugar de lo deseado, pero el ingenio humano convirtió la escasez de switches capa 3 en L2+ (Layer Two Plus) y en contra de lo que dice la intuición, el vacío de los grandes fabricantes con problemas para mantener su hegemonía, fue llenado por marcas gustosas de ocupar su lugar en lo posible. El desarrollo de soluciones “White Box” e iniciativas como SONiC, ganan adeptos rápidamente y hoy en día, parece muy difícil encontrarles competencia realmente sería.
Sin duda pasó lo mismo con las redes inalámbricas, que tuvieron un pico incontenible en el segmento residencial, donde la conectividad familiar y personal tenía y tiene, “horror al cable”. El agotamiento y rendimiento de Wi-Fi 5 dio paso a una acelerada adopción de Wi-Fi 6. ¿Pero que pasó en el negocio?
En la transformación de las redes empresariales cuando se veía venir “el ansiado regreso”, esto se dio dentro de grandes especulaciones, considerando que muchas de las infraestructuras detenidas en una pandemia, tenían por lo menos 2 años de retraso tecnológico y no pocas, habían llegado al final de su ciclo de soporte. Eso hay que recordarlo en un momento particularmente difícil desde el punto de vista financiero, en el cual la mayoría de empresas perdieron mercado y rentabilidad, lo que las obligó a reconsiderar su tamaño original y mantener por un tiempo más las ventajas del trabajo remoto.

Las oportunidades de conectividad activa dilataron notablemente sus ciclos de negocio, afectando a la cadena de pagos y la sostenibilidad de las empresas que no disponían de un sólido capital o activos convertibles en liquidez. pero quizás lo más importante en este sector es tomar en cuenta la pérdida de capital humano entrenado, ya que con el desempleo de la mano de obra calificada, muchos profesionales de este rubro tuvieron que cambiar la forma de ganarse la vida. Hoy es muy difícil atraerlos nuevamente al mundo tecnológico, más aún con los permanentes mensajes y noticias de incertidumbre laboral.
Sin embargo existe una gran oportunidad tanto para desarrollar nuevos negocios de conectividad activa, como para incursionar en el terreno del mantenimiento y renovación tecnológica de bases instaladas, prácticamente en todos los rubros y actividad económica imaginables.
Hay que tener en cuenta y valorar con mucho cuidado, las nuevas herramientas que ponen la tecnología en manos de los integradores, en especial justamente las diseñadas para enfrentar la dramática escasez de mano de obra calificada en el rubro. Nos referimos específicamente a tecnologías como SDN, que proporcionan hoy un nivel de automatización y resiliencia notables.
Tampoco debemos descuidar las oportunidades de ciberseguridad que aparecen casi de manera intuitiva en cualquier proyecto de redes, sobre todo considerando tecnologías como la detección lateral, la detección de brechas en servidores y la evolución de los sistemas de prevención de intrusión en red o NIPS por “Network Intrusion Prevention Systems”, la cual pueden formar parte integral de la orquestación de la ciberseguridad en escenarios donde la superficie de ataque se mueve todo el tiempo, donde el éxito de las brechas de seguridad ocurre dentro de la red y no fuera de ella, por lo que resulta sumamente complicado separar la ciberseguridad de las redes, y en consecuencia, de los equipos de conectividad activos en general.
Podríamos sintetizar lo anterior proponiendo de manera atrevida y arbitraria, que cualquier proyecto que involucre conectividad activa física o inalámbrica, trae bajo el brazo, una excelente oportunidad para ampliar el proyecto con una solución de ciberseguridad y viceversa.
Los cambios tecnológicos que hemos enunciado escuetamente, producen también un cambio interesante en cuanto a nuestra permanente recomendación de buscar rentas recurrentes. Se trata del concepto de servicios gestionados, los que están tomando una importancia cada vez mayor debido justamente a la escasez de personal calificado para el monitoreo y gestión de las redes en general y la ciberseguridad en particular. Características de orquestación y automatización de la mayoría de soluciones para servicios gestionados, permiten que un pequeño integrador incursione en un terreno hasta hace poco reservado para los grandes jugadores y los grandes proveedores de servicios.
La posibilidad de complementar un proyecto de red con un proyecto de ciberseguridad y complementar ambos proyectos con un servicio gestionado, permitirá a muchos integradores reformular su estrategia de valor y enfrentar una carencia que no parece mejorar, convirtiéndola en una oportunidad de negocio.
Las conclusiones y recomendaciones
La tecnología siempre nos sorprenderá de una manera disruptiva, a veces por sí misma, a veces gatillada por un fenómeno natural, un desastre, o simplemente un cambio de rumbo, ya que todos comprendemos que en el mundo de las tecnologías de la información, comunicaciones y seguridad, lo único que podemos asumir como constante, es la transformación permanente de todo lo que en este preciso instante damos por sentado.
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