Xbox One pierde la pelea ante el PS4
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Cuando Microsoft anunció la venta aparte del dispositivo Kinect sin el (hasta ese entonces) inseparable Xbox One, medios de comunicación señalaron que el movimiento era ineludible ante el desempeño de la consola de Microsoft frente a lo alcanzado por Sony y su Play Station 4 (PS4).
No en vano surgieron titulares cercanos al “dis-Kinected” (un juego de palabras traducible como “desconectado” y el nombre de la lectora de movimiento).
Y razones no le faltan. Las ventas del PS4 desde mediados de noviembre hasta inicios de este año marcan un alejamiento en comparación con la consola Xbox One. La propietaria japonesa envió al mercado 7 millones de unidades, mientras el envío de la marca subsidiaria de Bill Gates es de 4 millones.
La tragedia de la compañía norteamericana es evidente con la última cifra sobre las ventas del Xbox One y de la PS4: Por cada consola de Microsoft vendida en Europa, en dicho continente otras siete consolas lograron ser adquiridas (25 mil piezas frente a las 180 mil unidades logradas por la empresa nipona).
De momento, Microsoft anunció ventas del Xbox One en Estados Unidos por 115 mil unidades, un poco más de lo que obtuvo Sony en una semana en Europa.