El desafío cuántico en la era de la ciberresiliencia y el dato: la ciberseguridad ante una nueva era de amenazas
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Fortaleza Digital – Construir Ciberresiliencia en la Era del Dato, destacado evento organizado por NTT DATA, en el que participaron María del Pilar torres, Partner Head of Cybersecurity; Alberto Faus Ávila, Head of Cybersecurity Latam; Mónica Villavicencia, Head of Cybersecurity Perú; Nelson Chávez, Senior Manager of Ciberecurity, Wira García, Solutions Executive de Lenovo y Juan José Miranda, director del Digital Innovation Lab de NTT DATA Perú.
Uno de los mensajes más contundentes en esta jornada fue que la Ciberresiliencia no es un término nuevo, pero sí muy necesario para enfrentar el panorama de riesgos que enfrentan las organizaciones en un contexto de acelerada innovación y alta competitividad que incluye a la ciberdelincuencia. Por eso, señalaron, es necesario contar con infraestructura y arquitectura resilientes, así como un equipo disruptivo capaz de desarrollar procesos que permitan sostener las operaciones fuera del enfoque tradicional.

“Creemos que el año 2026 las ciberresiliencia va a ser trending topic”, señala Alberto Fauss, apuntando que un 65% de empresas informan que han tenido al menos un incidente de ciberseguridad que causó pérdidas de datos en 2025 y que un 7% de las empresas que padecen estos ataques declaran la bancarrota luego de tan solo 10 días de la pérdida de datos.
Por su parte, Mónica Villavicencio refirió que lo importante para las empresas es “gestionar la continuidad desde el dato”, pues “si un dato falla, la operación se cae”, señalando industrias en las que estas situaciones son de alto impacto como la minería donde se puede perder producción, o banca, donde se puede perder a los clientes.
“También hay impactos transversales, porque sin datos íntegros se impacta la operación, y además podríamos tener afectación en lo normativo incumpliendo con los clientes o marcos regulatorios. Esto va contra la reputación y la confianza de los clientes. Hay que gestionar desde el dato, evitando la pérdida económica y del prestigio”, remarcó
En este marco, la inminente llegada de la computación cuántica está redefiniendo el panorama de la ciberseguridad mundial. Avances tecnológicos ya permiten cálculos de dimensiones colosales en tiempos impensables hasta hace poco, lo que coloca en jaque a los sistemas de protección de datos tradicionales, ante esta seria circunstancia Juan José Miranda puso sobre la mesa la urgencia de anticipar una amenaza que podría dejar obsoletos los métodos de cifrado actuales.

Actualmente, existen más de 45 equipos de hardware cuántico operativos a escala global, con empresas y startups desarrollando algoritmos capaces de superar ampliamente a la computación convencional en velocidad de procesamiento. Si bien aún no se ha alcanzado la capacidad de resolver en minutos problemas que requerirían la edad del universo con ordenadores clásicos, la reducción drástica de tiempos —de semanas a días, de días a minutos— ya es una realidad que se traduce en un potencial riesgo para la protección de la información.
La base de esta revolución radica en los qubits, unidades de información que, a diferencia del sistema binario, permiten estados simultáneos de cero y uno, multiplicando la capacidad de procesamiento y, por ende, la vulnerabilidad de los sistemas cifrados actuales. Miranda alerta sobre la llegada inminente del llamado “Día Q”, el momento en que una computadora cuántica plenamente funcional podría descifrar datos protegidos hoy en cuestión de segundos. Este hito, que se prevé entre los próximos 10 y 12 años, supondrá una amenaza directa: la posibilidad de que actores malintencionados rompan el cifrado y suplanten identidades de manera masiva.
La amenaza ya no es teórica. “Dos sitios que intercambian llaves seguras pueden verse comprometidos con la computación cuántica”, advierte Miranda. Ante este escenario, el especialista subraya la importancia de que las organizaciones evalúen de inmediato la criticidad de su información y calculen el tiempo necesario para migrar a sistemas criptográficos resistentes a la computación cuántica. El riesgo es claro: si la transición no se realiza a tiempo, los datos confidenciales podrían quedar expuestos antes de que la protección sea efectiva.

Para prepararse, Miranda recomienda cuatro pasos clave desde una perspectiva de ciberseguridad: realizar un inventario completo de los sistemas y datos cifrados; establecer prioridades según la sensibilidad de la información; iniciar pruebas piloto con sistemas híbridos de criptografía clásica y poscuántica; y, finalmente, desarrollar una estrategia de criptoagilidad para asegurar una migración rápida y sin fisuras cuando llegue el momento.
La conclusión es contundente: en la era del dato, la ciberseguridad basada en criptografía poscuántica deja de ser una opción técnica y se convierte en una cuestión de supervivencia. Si la confidencialidad de los datos debe perdurar más de cinco a diez años, la transición a sistemas poscuánticos debe comenzar de inmediato. El futuro de la protección digital se juega hoy.
Les estaremos informando con mucho más detalle, en el marco del informe especial: “Ciberseguridad basada en AI, Ciberseguridad convencional, (Data centers, redes y dispositivos). Ciberseguridad multinube, Ciberseguridad en universo hiperconectado, Arquitecturas de Ciberseguridad basadas en AI», que estamos preparando para nuestra edición 217 y publicaremos en el mes de enero.
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